
Asch y Kelman miden el cuándo y el cómo. Moscovici mide el poder de la disidencia. Milgram mide el peso de la autoridad. Zimbardo mide el anonimato en la masa. Baumrind mide el precio ético.
1. Influencia mayoritaria: conformidad e internalización (Asch; Kelman)
Solomon Asch (1956) diseñó uno de los experimentos más citados de la psicología social. Un participante real se sentaba junto a varios cómplices del experimentador; cada uno debía comparar tres líneas y decir cuál coincidía con una línea patrón. Cuando los cómplices respondían de manera incorrecta y coordinada, el participante real cedía ante el grupo en aproximadamente el 32 % de los ensayos críticos, a pesar de que la respuesta correcta era evidente a la vista.
Herbert Kelman (1958/1961) distinguió tres niveles en los que la influencia puede fijarse en la persona. La diferencia entre ellos no es el grado de obediencia, sino la profundidad del cambio:
Compliance (acomodamiento)
Aceptación pública por presión social. El sujeto sabe que el grupo aprueba y emite la conducta esperada. No hay convicción interna.
Identification (identificación)
Adopción de la conducta para sostener una relación satisfactoria con otra persona o grupo. Hay atractivo interpersonal, no necesariamente creencia.
Internalization (internalización)
Coincidencia entre conducta pública y creencia privada. El sujeto asume el contenido como propio porque lo juzga verdadero y útil.
El factor central de Asch no fue el tamaño del grupo (a partir de tres confederados el efecto casi se estabiliza) sino la unanimidad: cuando un solo cómplice rompe la uniformidad y coincide con el participante, la conformidad cae al 5–10 %. Esta sensibilidad a una voz discordante prepara el camino para entender por qué una minoría firme puede llegar a invertir la dirección de la influencia.
2. Influencia minoritaria: el giro de Moscovici
Serge Moscovici (1969/1985) dio vuelta el problema, retomando y reformulando una pregunta de Nemeth (1986) sobre cuándo una voz discordante modifica el juicio de la mayoría. Si el grupo uniforme puede arrastrar a un individuo a una respuesta que sus propios ojos rechazan, ¿qué ocurre cuando es una sola persona firme la que defiende una posición contraria al grupo entero?
Moscovici identificó tres condiciones para que una minoría influya:
- Consistencia (coherencia): la posición minoritaria debe mantenerse a lo largo del tiempo y de los contextos. Una opinión fluctuante no genera influencia.
- Conflicto: la posición minoritaria debe ser visiblemente divergente, de modo que fuerce al grupo a procesar la información en lugar de seguir la rutina.
- Conversión: a diferencia de la conformidad, aquí el cambio ocurre primero en la esfera privada (creencias, juicios latentes) y puede tardar en traducirse en conducta pública.
La investigación posterior de Nemeth (1986) y otros mostró que las mayorías inducen atención focalizada (mirar hacia lo que miran los demás), mientras que las minorías inducen pensamiento divergente (considerar más opciones, aunque se rechace la propuesta minoritaria). Por eso las minorías creativas suelen mejorar la toma de decisiones del grupo aunque no logren imponer su tesis.
3. Obediencia a la autoridad: Milgram (1963)
Stanley Milgram publicó en 1963 su Behavioral Study of Obedience en el Journal of Abnormal and Social Psychology (https://doi.org/10.1037/h0040525). El diseño retomaba hallazgos previos de Hofling y colaboradores sobre el cumplimiento de órdenes clínicas y los llevó al laboratorio experimental. Milgram y su equipo de Yale diseñaron un protocolo sencillo en superficie y perturbador en el fondo: un participante era asignado al azar al rol de "maestro" y debía administrar descargas eléctricas crecientes a un "alumno" (un actor) cada vez que se equivocaba en una tarea de memoria.
El hallazgo más citado: bajo el procedimiento estándar, el 65 % de los participantes administró la descarga máxima (450 V) antes de detener el experimento. Las variaciones posteriores de Milgram mostraron los moduladores del fenómeno:
| Variación | Condición | Obediencia hasta 450 V |
|---|---|---|
| Presencial (original) | Experimentador en la sala | 65 % |
| Voz del experimentador | Órdenes por intercomunicador | 62,5 % |
| Dos autoridades en desacuerdo | Uno ordena, otro objeta | 3 % |
| Ordinario contra scientist | Mandato viene de un colega | 20 % |
| Alumno toca la pared | Víctima se queja y protesta | 40 % |
| Cambio de escenario | Oficina vulgar en lugar de Yale | 47,5 % |
Los datos muestran que la obediencia no depende tanto del lugar (Yale vs oficina vulgar: el escenario modesto recorta la tasa de obediencia en torno a un 17,5 %) sino de la estructura de la autoridad: cuando aparece una voz que rompe la cadena de mando, el cumplimiento colapsa. Este resultado anticipa una idea clave del desarrollo posterior de la psicología de la obediencia: lo que el sujeto evalúa no es la legitimidad abstracta de la orden, sino la coherencia del sistema de mando que la emite. Una sola autoridad sostiene la obediencia; dos voces en pugna la desarman, aunque las dos sean igualmente legítimas.
4. Desindividuación y comportamiento colectivo (Zimbardo; multitudes)
Philip Zimbardo y R. G. Baron (1969) propusieron el concepto de desindividuación para describir el estado psicológico en el que una persona inmersa en una multitud pierde la conciencia de sí misma como individuo identificable y, con ella, los controles internos que regulan su conducta.
Los insumos que alimentan la desindividuación son:
Anonimato
Disfraz, oscuridad, distancia física. El sujeto no puede ser identificado individualmente, así que el costo social de la conducta desaparece.
Difusión de responsabilidad
Difusión de responsabilidad. Muchos otros hacen lo mismo. La cadena causal se diluye: si cada uno tira su piedra, no figura un autor identificable.
Activación grupal
Excitación fisiológica elevada (multitud, ruido, ritmo). Aumenta la intensidad emocional y reduce el procesamiento reflexivo.
Le Bon (1895) había descrito antes la mente de multitud: impulsividad, irritabilidad, sugestionabilidad y oscilaciones emocionales rápidas. La investigación posterior refinó esa imagen: las multitudes no son uniformemente destructivas; su conducta depende de la situación, las normas situacionales que emergen y la conducción de quienes lideran el momento.
5. Lecturas éticas: Baumrind contra Milgram; debriefing
Diana Baumrind (1964) publicó en American Psychologist su crítica ética al estudio de Milgram. El argumento central: el experimentador creó una situación de estresor severo en personas que consintieron bajo información incompleta, sin proteger adecuadamente su bienestar y sin garantizar que el daño psicológico posterior fuera atendido.
Milgram respondió que el debriefing era exhaustivo: tras la sesión, el experimentador revelaba el engaño, mostraba al "alumno" sano, acompañaba al sujeto hasta que la tensión descendía y administraba un cuestionario para detectar malestar residual. Baumrind contestó que un debriefing posterior no borra la herida durante el estudio. La réplica de Milgram, a su vez, fue que Baumrind presuponía daño futuro y que las encuestas de seguimiento no mostraban secuelas persistentes.
| Criterio | Baumrind (1964) | Milgram (1963/64) |
|---|---|---|
| Foco | Bienestar del participante | Validez científica y aprendizaje social |
| Riesgo tolerable | Mínimo, estrictamente necesario | Estresor moderado si está acotado |
| Consentimiento | Pleno, sin minimizar el daño | Engaño parcial admisible para medir la respuesta natural |
| Debería posterior | No alcanza a reparar el daño durante el estudio | Es la contramedida central |
| Decisión actual | Ética más estricta | Ética histórica del momento |
El balance posterior de la disciplina es claro. El Belmont Report (1979) y los códigos APA/APS posteriores adoptaron el principio de Baumrind: ningún conocimiento justifica un daño deliberado a un participante que consintió sin saber a qué se exponía. El legado de Milgram no es "los experimentos se repiten así"; es "sabemos dónde está el umbral y por eso diseñamos de otro modo".
Consentimiento informado
El sujeto sabe a qué se expone y puede negarse sin costo. Engaño admisible solo si se justifica, se minimiza y se repara.
Protección del daño
Estresor acotado, salida clara, señales de distress atendidas. Ninguna persona queda sola con el malestar.
Debriefing posterior
Revelación del engaño, devolución emocional, espacio para preguntas y, si hace falta, seguimiento profesional.
Mapa integrado de los cinco mecanismos
Los cinco mecanismos no son excluyentes: un mismo episodio puede combinarlos. Una persona puede obedecer a una autoridad (Milgram) bajo presión mayoritaria (Asch) en un entorno con difusión de responsabilidad (Zimbardo), sin que por ello desaparezca la posibilidad de que una voz firme (Moscovici) reabra el juicio. La psicología social estudia las condiciones en que cada uno pesa más.
| Mecanismo | Fuente de presión | Tipo de cambio | Referencia clave |
|---|---|---|---|
| Conformidad | Mayoría de pares | Conducta pública | Asch (1956) |
| Internalización | Mayoría creíble | Creencia privada | Kelman (1958/1961) |
| Influencia minoritaria | Disidencia firme | Creencia privada (lenta) | Moscovici (1985) |
| Obediencia | Autoridad jerárquica | Conducta bajo orden | Milgram (1963) |
| Desindividuación | Multitud anónima | Conducta desinhibida | Zimbardo (1969) |
| Ética experimental | Comunidad científica | Norma metodológica | Baumrind (1964) |
Lecturas recomendadas y enlaces internos
- Marco general sobre influencia social en el cuaderno: Influencia social · apuntes.
- Análisis monográfico del experimento de Milgram: Experimento de Milgram: obediencia a la autoridad.
- Continuación natural hacia identidad y pertenencia: Identidad social y procesos grupales.
- Janis (1973) sobre groupthink en la toma de decisiones colectivas: https://doi.org/10.1111/j.1541-0072.1973.tb00117.x.
- Moscovici (1985) sobre innovación e influencia minoritaria: https://doi.org/10.1017/cbo9780511897566.003.
- Milgram (1963) en el Journal of Abnormal and Social Psychology: https://doi.org/10.1037/h0040525.
Autoevaluación
1. ¿En qué se diferencia la conformidad de Asch de la obediencia de Milgram?
En Asch no hay orden explícita de un agente con autoridad; el participante cede ante el juicio uniforme de sus pares (presión horizontal). En Milgram hay una autoridad legítima (el experimentador) que ordena administrar daño a un tercero, y el participante obedece a esa instrucción (presión vertical). La diferencia clave es el tipo de fuente: pares vs jerarquía.
2. ¿Cuáles son los tres niveles de influencia según Kelman y por qué la internalización es la más profunda?
Compliance (aceptación pública por presión sin convicción), identificación (adopción para sostener una relación) e internalización (coincidencia entre conducta pública y creencia privada porque el sujeto juzga verdadero el contenido). La internalización es la más profunda porque el cambio se instaló en el sistema de creencias y no depende de la presencia del grupo: sobrevive a la presión social.
3. ¿Qué condiciones propuso Moscovici para que una minoría influya sobre una mayoría?
Tres condiciones: consistencia (la posición se mantiene a lo largo del tiempo y los contextos), conflicto (la posición diverge visiblemente de la norma y obliga a procesar la información) y conversión (el cambio ocurre primero en la esfera privada de los miembros de la mayoría, antes de aparecer en la conducta pública). Es más lento que la conformidad pero reorganiza la creencia.
4. ¿Por qué Baumrind (1964) objetó éticamente el estudio de Milgram y qué principio posterior incorporó la disciplina?
Baumrind sostuvo que el experimento sometió a los participantes a un estresor severo bajo consentimiento incompleto y que un debriefing posterior no alcanza a reparar el daño durante el estudio. El principio posterior, recogido por el Belmont Report (1979) y los códigos APA/APS, establece que el bienestar del participante se ubica por encima del avance del conocimiento y exige consentimiento informado genuino, minimización del daño y posibilidad de retiro.
5. ¿Qué elementos, según Zimbardo, alimentan la desindividuación?
Tres: anonimato (el sujeto no puede ser identificado individualmente, lo que reduce el costo social), difusión de responsabilidad (muchos otros hacen lo mismo, lo que diluye la cadena causal) y activación grupal (excitación fisiológica elevada que reduce el procesamiento reflexivo). La combinación produce pérdida de autoatención y, con ella, de los controles internos.