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Análisis de datos cuantitativos
Cuando el diseño ya está elegido, queda la matriz. El cuaderno de diseños no experimentales cubre observación, correlacional y ex post facto. Aquí: qué haces con la matriz, cómo argumentas un resultado y qué cae en el parcial cuando piden «analiza estos datos». Wilkinson 1999, Cohen 1992 y Wasserstein y Lazar 2016 son la brújula. Tukey entra como libro, sin doi.org.
- Matriz, limpieza y niveles de medición
- Descriptivo como diagnóstico, no como adorno
- Inferencia: p, intervalo y tamaño de efecto
- Elegir la prueba sin menú automático de software
- Trampa: p menor que .05 no equivale a hallazgo
Tesis de aula. Analizar datos cuantitativos es convertir una matriz en un argumento que un lector puede auditar. El software ejecuta. Tú decides. Si el ítem pide el tipo de diseño, te mudas a diseños no experimentales. Si pide cómo se escribe el resultado en APA, te mudas a reporte APA del análisis cuantitativo. Este apunte se queda en el oficio intermedio: leer la matriz, elegir la prueba y no vender un p como verdicto.
La matriz primero: de qué está hecha la cifra
Antes de abrir el menú de pruebas, nombra cuatro cosas de cada columna: qué mide, en qué escala está, de quién viene y cuántos casos faltan. Stevens (1946) sigue siendo el andamiaje de aula: nominal, ordinal, de intervalo y de razón. El error de primer día es tratar un Likert de cinco anclas como si fuera continuo «porque el SPSS lo deja». A veces se hace por convención de campo; el parcial quiere que lo declares, no que lo escondas.
La limpieza no es cosmética. Valores imposibles (edad 312), duplicados, filtros mal aplicados y casos que no cumplen el criterio de inclusión cambian la N y, con ella, el poder. Cohen (1992) dejó el recordatorio corto: un efecto chico con N chica rara vez se ve; un efecto grande con N chica se ve, y eso no te autoriza a generalizar. Anota la N inicial, la N analítica y la razón de la diferencia. Esa nota es el 40 por ciento del oral.
Definición operativa. Análisis cuantitativo, en este recorte, es la cadena que va de la matriz limpia a un estimador, un error y una decisión. Correr ANOVA en el menú no alcanza: hay que argumentar por qué esa prueba responde a esa pregunta con esos datos.
Taquigrafía: escala, N, missing, outlier, unidad de análisis. Si no puedes decir esas cinco en 20 segundos, todavía no analizaste: exploraste el menú del programa.
Unidad de análisis. Si encuestaste aulas y analizas estudiantes, el anidamiento existe aunque no lo modeles. Si mediste parejas y analizas individuos, rompiste la independencia. El diseño no experimental ya te avisó de esa trampa; el análisis la hereda. No la «arreglas» con un t de Student más elegante.
Descriptivo: diagnóstico de la distribución
Tukey enseñó a mirar antes de confirmar. El análisis exploratorio (EDA) deja de ser adorno y se vuelve el momento en que detectas bimodalidad, colas pesadas, un techo de escala o un grupo que no debió mezclarse. Media y desviación sin histograma es cifra ciega. Mediana e IQR cuando hay sesgo. Moda cuando la variable es nominal. La tabla de frecuencias de un ítem Likert te dice si la gente se pegó al 5; la media 4.2 te lo esconde.
Outliers. Pregunta clínica, no estética: ¿es un error de digitación, un caso real extremo, o un subgrupo? Borrar «porque se ve feo» sesga. Winsorizar o transformar son decisiones que se reportan. El hermano de estadística descriptiva avanzada desarrolla momentos, asimetría y curtosis. Aquí basta la regla de aula: el descriptivo justifica o veta el inferencial que viene después.
Descriptivo primero. Si la distribución es un muro en el techo de la escala, el t sobre medias miente con educación. Cambia de prueba o cambia de pregunta. No «normalizas» a palos para merecer el asterisco.
Tablas cruzadas. Dos nominales se hablan con porcentajes de fila o de columna, no con «hay relación» suelta. Dime el porcentaje de quienes aprueban dentro de cada turno, no el chi-cuadrado suelto. El estadístico llega después, cuando ya viste el patrón.
Inferencia: tres números, no uno
Wilkinson y el Task Force de la APA (1999) pidieron, en American Psychologist, que los informes dejen de idolatrar el umbral .05. Pidieron tamaños de efecto, intervalos y una prosa que diga qué se midió. Cohen (1992), en Psychological Bulletin, había publicado el «power primer»: d, r, w, f, y qué N se necesita para ver cada uno con poder .80. Wasserstein y Lazar (2016) llevaron el mismo recado a la American Statistical Association: un p no mide la hipótesis, no mide la probabilidad de que el azar «haya actuado», y no reemplaza al diseño.
- Estimador: diferencia de medias, OR, beta, r. El número que responde la pregunta.
- Incertidumbre: intervalo de confianza o error estándar. El rango que el lector puede llevarse.
- Prueba: p, estadístico y grados de libertad. El contraste, no el titular.
- Tamaño de efecto: d, eta parcial, r. La magnitud en la métrica del campo.
- N y poder: si el estudio era chico, dilo. El no-efecto con N=18 es silencio, no evidencia de ausencia.
Analogía del tribunal. El p es el portero que dice si el contraste pasa un umbral. El intervalo es el expediente. El tamaño de efecto es la sentencia en lenguaje humano. Llegar al oral con el portero y sin expediente es perder el punto aunque el SPSS haya pintado estrellitas.
Hipótesis nula. En psicología aplicada rara vez crees que el efecto poblacional es exactamente cero. El ritual NHST igual se usa. El oficio honesto es: «contrasté contra cero porque es la convención; el intervalo me dice el rango plausible». Eso es Wilkinson, no rebeldía.
Elegir la prueba: pregunta, escala, diseño
La prueba no se elige por costumbre del laboratorio. Se elige por (a) qué pregunta haces, (b) qué escala tienes, (c) si las observaciones son independientes, (d) cuántos grupos o predictores hay. Dos grupos, continua, independientes: t o Mann-Whitney. Mismos sujetos dos veces: t pareada o Wilcoxon. Más de dos grupos: ANOVA o Kruskal-Wallis, y después comparaciones planeadas, no 20 t sueltos. Dos continuas: correlación o regresión. La regresión lineal múltiple es hermano: aquí solo anotas cuándo el análisis deja de ser «grupo versus grupo» y pasa a «cuánto predice X controlando Z».
| Pregunta | Escala / diseño | Prueba habitual | Qué reportar además del p |
|---|---|---|---|
| ¿Difieren dos grupos? | Continua, independientes | t de Student / Welch | d de Cohen, IC de la diferencia, N por grupo |
| ¿Difieren k grupos? | Continua, un factor | ANOVA / Kruskal-Wallis | eta parcial, comparaciones planeadas |
| ¿Covarían dos variables? | Dos continuas | Pearson / Spearman | r, IC, diagrama de dispersión |
| ¿Predice X a Y con covariables? | Y continua | Regresión múltiple | beta, R2, diagnóstico de residuos |
| ¿Se asocian dos categóricas? | nominal x nominal | Chi-cuadrado / Fisher | porcentajes de fila, V de Cramer |
| ¿Cambió el mismo sujeto? | Dos medidas | t pareada / Wilcoxon | d pareada, IC de la diferencia |
| ¿El supuesto de igualdad de varianzas falla? | Dos grupos | Welch, no el t clásico a palos | gl de Welch, d igual |
| ¿Hay anidamiento aula/estudiante? | Jerárquico | Modelo mixto (aviso de límite) | ICC; si no lo modelas, dilo como limitación |
Supuestos. Normalidad de residuos, homogeneidad, linealidad, independencia. Shapiro-Wilk con N=400 «sale significativo» por la N, no porque la vida se haya torcido. Mira el gráfico. Levene o Bartlett informan; Welch corrige. Transformar log es lícito si lo declaras y si la métrica sigue siendo interpretable. Si no lo es, cambia de prueba.
Errores de oficio que el parcial caza
Pescar. Correr 40 correlaciones y publicar las dos que «salieron» infla el error de tipo I. Si no pre-registraste, al menos corrige (Bonferroni, Holm) o habla de exploración. Wilkinson 1999 lo dice sin poesía: múltiples contrastes exigen disciplina.
p-hacking de jardín. Recortar la N hasta que el p baje, cambiar de prueba después de ver el dato, o convertir la covariable en «la que funcionó». El lector no lo ve. El docente que pide la sintaxis, sí. En clínica de tesis, pide el script crudo.
Trampa de parcial. «p = .049 prueba que el tratamiento funciona» es falso en dos capas. Primera: el p no mide la hipótesis alternativa. Segunda: un efecto d = 0.12 puede ser irrelevante aunque el p sea chico si la N es enorme. La respuesta que puntúa nombra estimador, intervalo y tamaño de efecto. El asterisco solo no alcanza.
Confundir significación estadística con significación clínica. Un programa escolar que mueve 0.3 puntos en una escala de 100 puede «salir» con N=2000. Pregunta: ¿cambia una decisión de aula? Cohen no te da la clínica; te da el lenguaje para no mentirte con el umbral.
Missing. Listwise borra a quien omitió un ítem y sesga si el omitir no es al azar. Imputación múltiple existe; el parcial de pregrado rara vez la pide. Lo que sí pide: cuántos casos se cayeron y si el perfil de los caídos se parece al de los que quedaron.
Para el parcial. Arma la respuesta en este orden: pregunta, escala, N, prueba, estadístico con gl, p, tamaño de efecto, intervalo, límite. Si te saltas tres, el docente marca «software, no análisis».
Mnemotecnia PENSA. Si recitas PENSA en el margen del examen, te obliga a no entregar un p huérfano. Wilkinson cabe en la A. Cohen cabe en la A. Wasserstein cabe en la A. El software cabe en ninguna letra: es herramienta.
Trampa de parcial 2. «Como el diseño es no experimental, no puedo analizar» es confusión de hermanos. El diseño limita la causalidad. El análisis igual se hace: correlaciones, regresiones, chi-cuadrado, ANOVA de grupos intactos. Lo que no haces es hablar de «efecto del tratamiento» como si hubieras aleatorizado. El cuaderno de diseños no experimentales corta esa frase. Este corta la frase inversa: «como correlacioné, ya expliqué el mecanismo».
¿El p menor que .05 autoriza a hablar de hallazgo?
No por sí solo. Reporta estimador, intervalo y tamaño de efecto. Wasserstein y Lazar 2016: el p no es la probabilidad de que la nula sea cierta. Un p chico con d irrelevante es ruido administrativo, no clínica.
¿Media y desviación bastan como descriptivo?
Solo si la distribución lo aguanta. Si hay techo, bimodalidad o ordinalidad dura, mediana, IQR y tabla de frecuencias. Tukey: mira antes de confirmar.
¿Cuándo paso de t a ANOVA?
Cuando hay más de dos grupos en el mismo factor. Encadenar t sueltos infla el tipo I. ANOVA primero, comparaciones planeadas después. Eta parcial junto al p.
¿Qué hago si Shapiro-Wilk «sale» con N grande?
Mira el gráfico. Con N grande el test de normalidad caza desviaciones minúsculas. Welch o pruebas de rango son opciones; transformar es otra, si la métrica sigue leyéndose. No borres casos para «arreglar» Shapiro.
De la salida del programa a la prosa
El programa imprime una tabla. Tú escribes una frase que un lector de la materia pueda auditar. Wilkinson 1999 pidió esa prosa: qué se midió, en quién, con qué N, con qué estimador. Una fila de SPSS sin frase es archivo, no análisis. La frase modelo: «Los estudiantes del turno tarde (n = 42) obtuvieron una media 6.1 (DE = 1.4) frente a 7.0 (DE = 1.2) del turno mañana (n = 45); t de Welch (80.2) = 3.1, p = .003, d = 0.68, IC 95% de la diferencia [0.32, 1.48]». Cinco números, una comparación, un límite: no se habla de causa si el turno no se aleatorizó.
El tamaño de efecto se interpreta en el campo, no en el afiche de Cohen. Un d = 0.20 en un ensayo de lectura puede ser enorme a escala de un país y minúsculo para un aula de doce. Cohen (1992) ofreció convenciones de bolsillo (0.20, 0.50, 0.80). El parcial las acepta si las declaras como convención, no como ley natural. Wasserstein y Lazar 2016 recuerdan que el umbral .05 es un hábito de tribu. Si tu facultad pide asteriscos, los pones y, al lado, el intervalo.
Frase auditables. Si un compañero no puede rehacer tu contraste con la frase, la frase está incompleta. N, estimador, gl, p, d o r, IC. Ese es el piso.
Comparaciones múltiples. Un ANOVA de cuatro grupos invita a seis t. Si no las planeaste, Holm o Bonferroni. Si las planeaste (turno mañana vs tarde, y punto), dilo y no dispares el resto. Pescar el par que «sale» es el error que el docente caza cuando pide la sintaxis.
Poder a posteriori. Calcular el poder después de ver el p es teatro. Cohen enseñó a planear N antes. Si ya corriste el estudio piloto de 18 casos, reporta el intervalo y no conviertas el silencio en «no hay efecto». El no-efecto con N chica es silencio. El efecto grande con N chica pide replicación, no conferencia.
Datos ordinales tratados como continuos. El Likert de cinco anclas se promedia en mil papers. El oficio honesto lo declara y, si el ítem del parcial pregunta la escala de Stevens, respondes ordinal y nombras la convención. Mentir la escala para merecer el t es el atajo que se ve a kilómetros.
Caso de aula: dos turnos, una media
Una práctica de metodología entrega dos columnas: nota de estadística, turno (mañana / tarde). La media tarde es más baja. El grupo corre un t, pinta asterisco y concluye que «la tarde perjudica el aprendizaje». Tres fallas. Primera: el turno no se asignó al azar; quien trabaja de noche se inscribe tarde. Segunda: no miraron la distribución — hay un techo en 5.0 de quienes no entregaron. Tercera: no reportaron d ni IC. El análisis que puntúa dice: grupo intacto, sesgo de selección plausible, descriptivo primero (histograma, missing), t de Welch si las varianzas no aguantan, d e IC, y la causalidad se deja en el umbral del diseño. El hermano de diseños no experimentales ya cortó esa causalidad. Este cuaderno corta la cifra huérfana.
Selección, no turno. Si el mecanismo plausible es el trabajo nocturno, el t del turno mide un paquete, no una manivela que la facultad pueda girar. Nombra el paquete.
Missing otra vez. Doce filas vacías en la nota. ¿Son los que abandonaron? Si los borras listwise, la media sube y el relato se vuelve triunfal. Reporta N inicial y N analítica. Esa pareja de números es más honesta que un p suelto.
Gráfico. Un boxplot lado a lado enseña solapamiento. Dos medias distintas con cajas que se cubren casi del todo piden modestia. El asterisco no se ve en el gráfico; el solapamiento sí. Tukey habría empezado ahí.
Solapamiento. Medias distintas y cajas que se cubren: hay diferencia de centro y hay mucha gente de un grupo que podría haber caído en el otro. El oral que solo cita el p pierde esa imagen.
Qué se lleva el parcial. PENSA escrito en el margen. La tabla de ocho filas para elegir prueba. Los tres números. La frase auditable. Wilkinson, Cohen, Wasserstein como brújula, no como adorno bibliográfico. Tukey como el que te obliga a mirar. Stevens como el que te pregunta la escala. El software como herramienta que no firma el argumento.
Cierre de oficio. Análisis cuantitativo, en este recorte, es argumentar con matriz limpia. El diseño limita la causa. El reporte APA viste la frase. Aquí se decide qué cifra merece prosa.
Cierre de cuaderno
La matriz limpia, el descriptivo que diagnostica, la prueba que responde la pregunta y los tres números (estimador, intervalo, efecto) son el análisis. El p es un portero. Wilkinson 1999, Cohen 1992 y Wasserstein 2016 te impiden confundir portero con sentencia. El diseño se discute en el hermano; el reporte APA, en el otro. Aquí se decide qué cifra merece ir a la prosa.