
Por RDK — Psicólogo
Publicado: 9 de junio de 2026 · Última revisión: 9 de junio de 2026
Si alguna vez estudiaste leyendo una y otra vez la misma página y aun así olvidaste todo en el parcial, este artículo te interesa. La intuición de “repasar más = recordar mejor” es muy fuerte, y aparece en la cultura estudiantil. La psicología cognitiva lleva casi medio siglo mostrando que esa intuición está incompleta. El modelo de niveles de procesamiento de Craik y Lockhart (1972) propuso algo simple y provocador: lo que fija el recuerdo no es el tiempo que pasas con la información, sino el tipo de operaciones mentales que haces sobre ella.
Esta guía explica el modelo en serio: la idea central, los tres niveles, el experimento clásico de Craik y Tulving (1975), las diferencias con el modelo multi-store de Atkinson y Shiffrin, los modificadores que afinan la predicción y las críticas que toda la tradición posterior ha hecho. Está pensada para que puedas explicar el tema en parcial, exponerlo o aplicarlo a cómo estudias.
Mapa rápido para estudiar o exponer
- Por qué el multi-store no bastaba
- La idea central: profundidad no tiempo
- Los tres niveles: estructural · fonémico · semántico
- El experimento Craik-Tulving 1975
- Diferencia con el multi-store
- Modificadores: self-reference y transfer-appropriate
- Evidencia neural prefrontal
- Críticas: Roediger y memoria implícita
- Aplicación: cómo estudiar con elaboración
- Errores frecuentes que confunden repaso con elaboración
- Resumen para parcial de 5 líneas
Definición corta para parcial
Los niveles de procesamiento de Craik y Lockhart (1972) dicen que la fuerza del recuerdo depende del tipo de procesamiento durante la codificación, no del tiempo de repaso. Hay tres niveles: estructural, fonémico y semántico. Procesar semánticamente produce retención más duradera, lo que invierte la pregunta del multi-store.
Incluye estas 10 palabras en tu respuesta: niveles de procesamiento, Craik, Lockhart, profundidad, elaboración semántica, estructural, fonémico, semántico, Craik-Tulving 1975, self-reference effect. Si solo dices el sentido común sin estas palabras, no estás mostrando que vienes de la escuela de este autor: estás hablando de un lugar común.
TL;DR
- El modelo de Craik y Lockhart (1972) dice que la memoria depende del tipo de procesamiento, no de cuánto tiempo repasas.
- Hay tres niveles: estructural (cómo se ve la palabra), fonémico (cómo suena) y semántico (qué significa).
- A mayor profundidad semántica, huella de memoria más duradera y resistente al olvido.
- El experimento clásico de Craik y Tulving (1975) lo demostró con 60 palabras y tres tipos de preguntas.
- Difiere del modelo multi-store de Atkinson y Shiffrin: no explica la memoria por almacenes, sino por elaboración del procesamiento.
- Tiene modificadores (familiaridad, transfer-appropriate processing, self-reference) y críticas serias (Roediger, memoria implícita).
- Aplicación práctica: estudiar elaborando el significado (relacionar, explicar, enseñar) rinde más que releer.
AIO Summary
El modelo de niveles de procesamiento de Craik y Lockhart (1972) sostiene que la fuerza de un recuerdo depende de la profundidad del procesamiento durante la codificación, no del tiempo de repaso. Los tres niveles propuestos son estructural, fonémico y semántico; este último, por estar más elaborado, produce huellas de memoria más estables. El experimento de Craik y Tulving (1975) confirmó que palabras procesadas por su significado se recuerdan mejor que palabras procesadas por su sonido o su forma. El modelo amplía y a la vez cuestiona el enfoque multi-store de Atkinson y Shiffrin, y es central en psicología cognitiva, memoria y aprendizaje.
Mapa rápido para estudiar o exponer
| Idea | Clave para recordarla |
| Niveles de procesamiento | Continuum de elaboración: estructural → fonémico → semántico. |
| Profundidad | No es tiempo de repaso, es tipo de operación mental. |
| Huella de memoria | A más elaboración semántica, huella más duradera. |
| Mantenimiento vs elaboración | Repetir no es lo mismo que conectar significados. |
| vs multi-store | No explica por almacenes, sino por calidad del procesamiento. |
| Aplicación | Estudiar elaborando (explicar, relacionar, enseñar) rinde más que releer. |
1. Qué problema tenía la memoria antes de Craik y Lockhart
Hasta finales de los años sesenta, la forma dominante de pensar la memoria en psicología cognitiva era el modelo multi-store de Atkinson y Shiffrin (1968). Esa propuesta dividía la memoria en almacenes: registro sensorial, almacén a corto plazo y almacén a largo plazo. La información pasaba de un almacén a otro mediante operaciones como el repaso. Más repaso significaba, en principio, más probabilidad de consolidar el recuerdo en el largo plazo.
La idea funcionaba como explicación gruesa, pero dejaba sin responder una pregunta incómoda: ¿por qué dos personas que repasan el mismo material durante el mismo tiempo después recuerdan cosas muy distintas? ¿Por qué a veces releer un capítulo no sirve de nada, mientras que una sola conversación sobre el tema deja el contenido fijado?
Craik y Lockhart (1972) propusieron cambiar la pregunta. En vez de medir cuánto se repasa, propusieron mirar qué tipo de operaciones mentales se aplican al estímulo. Esa fue la semilla del modelo de niveles de procesamiento.
2. La idea central: no cuánto, sino cómo
El modelo plantea que la memoria no depende del tiempo dedicado, sino de la profundidad de procesamiento. Procesar una palabra visualmente, fonéticamente o por su significado no es la misma operación mental ni deja la misma huella.
En palabras de los propios autores, lo que cuenta es la elaboración, es decir, la cantidad y variedad de conexiones semánticas, sensoriales y conceptuales que el cerebro establece al codificar la información. Una palabra procesada por su sonido activa redes limitadas; una procesada por su significado activa redes ricas, con conexiones a otros conceptos, imágenes, recuerdos y experiencias.
Esto tiene una consecuencia práctica enorme: releer no es elaborar. Subrayar no es elaborar. Memorizar palabra por palabra no es elaborar. Elaborar es, por ejemplo, explicar el concepto con tus palabras, relacionarlo con algo que ya sabías, dar un ejemplo, anticipar una pregunta de parcial o intentar enseñárselo a alguien.
3. Los tres niveles de procesamiento
El modelo identifica tres niveles, ordenados del más superficial al más profundo. La profundidad se refiere a la elaboración semántica, no a la cantidad de esfuerzo subjetivo.
| Nivel | Qué se procesa | Ejemplo de tarea | Recuerdo esperado |
| Estructural o visual | Apariencia física de la palabra: mayúsculas, tipo de letra, forma. | “¿La palabra está en mayúsculas?” | Bajo. Huella débil y efímera. |
| Fonémico | Sonido de la palabra: rima, cadencia, pronunciación. | “¿La palabra rima con ‘cielo’?” | Medio. Mejor que el visual, pero todavía superficial. |
| Semántico | Significado de la palabra y sus relaciones conceptuales. | “¿La palabra tiene que ver con un tipo de animal?” | Alto. Huella más duradera y resistente al olvido. |
El nivel semántico no es solo “entender el significado”. Incluye las conexiones que el lector hace con conocimiento previo, con ejemplos, con categorías, con otras palabras del mismo campo semántico. Por eso hablar de profundidad en este modelo no es hablar de intensidad emocional ni de esfuerzo, sino de densidad de elaboración cognitiva.
4. El experimento clásico de Craik y Tulving (1975)
La demostración más citada del modelo es el experimento de Craik y Tulving (1975). Los autores presentaron a los participantes una lista de 60 palabras. Cada palabra se acompañaba de una pregunta que obligaba a procesarla de una forma específica.
Las preguntas pertenecían a tres categorías:
- Estructural: por ejemplo, ¿la palabra está escrita en mayúsculas? ¿Tiene letras mayúsculas?
- Fonémica: por ejemplo, ¿la palabra rima con “cielo”? ¿Suena como otra palabra conocida?
- Semántica: por ejemplo, ¿la palabra se puede usar en la frase “se encontró un _____ en la calle”? ¿Pertenece a una categoría como “animal” o “profesión”?
Después de la fase de codificación, los participantes recibían una lista de palabras mezcladas con palabras nuevas y se les pedía recordar cuáles habían visto. El resultado fue claro y consistente: las palabras procesadas semánticamente se recordaban significativamente mejor que las procesadas fonémicamente, y estas a su vez mejor que las procesadas estructuralmente.
Este hallazgo es la columna experimental del modelo. Mostró que el efecto no se debía a diferencias de tiempo, atención o motivación: las tres condiciones eran comparables en esfuerzo, y aun así el recuerdo variaba de forma predecible según el tipo de procesamiento.
5. Diferencia entre niveles de procesamiento y multi-store
El modelo de niveles de procesamiento no reemplaza completamente al multi-store, pero lo cuestiona en un punto clave. Para Atkinson y Shiffrin, lo que importa es la transferencia entre almacenes; para Craik y Lockhart, lo que importa es la calidad del procesamiento en el momento de la codificación.
| Aspecto | Multi-store (Atkinson y Shiffrin, 1968) | Niveles de procesamiento (Craik y Lockhart, 1972) |
| Unidad de análisis | Almacenes (sensorial, corto plazo, largo plazo). | Operaciones de procesamiento aplicadas al estímulo. |
| Mecanismo principal | Repaso y transferencia entre almacenes. | Elaboración semántica durante la codificación. |
| Predicción de recuerdo | Más repaso = más probabilidad de largo plazo. | Más elaboración semántica = huella más fuerte. |
| Tipo de explicación | Estructural (dónde está la información). | Funcional (cómo se trabajó la información). |
| Limitación principal | No explica por qué repaso mecánico no siempre mejora el recuerdo. | No niega almacenes, pero los hace secundarios. |
La diferencia no es “una idea ganó y la otra perdió”. La tradición posterior suele integrar ambas perspectivas. Lo que Craik y Lockhart mostraron es que pensar la memoria como simple transferencia entre almacenes deja fuera lo esencial: el procesamiento que ocurre mientras la información entra.
6. Modificadores: familiaridad, transfer-appropriate processing y self-reference
El modelo original proponía una relación bastante directa entre profundidad y recuerdo. La investigación posterior afinó esa predicción mostrando que tres modificadores cambian la pendiente de la curva.
- Familiaridad: un estímulo que encaja con estructuras semánticas previas se codifica mejor que uno completamente nuevo, aunque ambos se procesen semánticamente.
- Transfer-appropriate processing (Morris, Bransford y Franks, 1977): el recuerdo depende de que el tipo de procesamiento en la codificación coincida con el tipo requerido en la recuperación. Si estudiaste elaborando significados y el examen te pide reconocer sonidos, puedes rendir peor de lo esperado.
- Self-reference effect (Rogers, Kuiper y Kirker, 1977): procesar una información preguntándote si se aplica a ti produce huellas particularmente fuertes. Por eso los recuerdos autobiográficos suelen ser tan duraderos.
Estos modificadores no invalidan el modelo. Lo enriquecen: la profundidad importa, pero también importa con qué conocimiento previo conecta, qué tipo de tarea viene después y si la información toca algo de la identidad del lector.
7. Evidencia neural: profundidad y activación prefrontal
Con el desarrollo de la neurociencia cognitiva, el modelo ganó soporte adicional. Estudios de neuroimagen han mostrado que el procesamiento semántico activa más intensamente regiones de la corteza prefrontal izquierda y del lóbulo temporal medial, áreas asociadas a codificación profunda y consolidación. El procesamiento superficial, en cambio, tiende a reclutar más corteza sensorial y áreas de análisis perceptivo.
Esto no es una “prueba definitiva” del modelo, pero sí es coherente con su idea central: el cerebro hace algo distinto cuando procesa por significado que cuando procesa por forma o sonido, y esa diferencia se refleja en patrones de activación y en la probabilidad de que la huella de memoria se mantenga a largo plazo.
8. Críticas y límites: Roediger y la memoria implícita
El modelo también recibió críticas serias. La más importante vino de la investigación sobre memoria implícita. Roediger (1990) y otros mostraron que las personas pueden aprender información sin conciencia explícita de haberla aprendido, y que ese aprendizaje a veces no sigue las mismas reglas que la memoria explícita.
Por ejemplo, se puede haber procesado una palabra de forma superficial y aun así mostrar efectos de facilitación en tareas de identificación o completación. Esto sugiere que la profundidad semántica no es la única ruta para fijar información, y que la distinción entre memoria explícita (recuerdo consciente) e implícita (sin recuerdo consciente) es esencial para entender muchos fenómenos de aprendizaje.
Otra crítica es metodológica: medir la “profundidad” de procesamiento es más sutil de lo que parece. Las preguntas estructural, fonémica y semántica difieren en muchos aspectos a la vez (tipo de operación, tiempo, demanda atencional, riqueza del contexto), por lo que aislar el efecto puro de profundidad requiere diseños cuidadosos.
El modelo sigue siendo una referencia clave en psicología cognitiva, pero se lee mejor como un marco general sobre la importancia del procesamiento durante la codificación que como una teoría completa y cerrada de la memoria humana.
9. Ejemplo aplicado: por qué estudiar el significado sí rinde
Imagina a una estudiante que tiene parcial de psicología cognitiva dentro de tres días. Decide “estudiar mucho” y relee tres veces cada capítulo. Después del parcial, recuerda solo algunos términos sueltos y no logra explicar las diferencias entre los modelos.
Ahora imagina que en lugar de releer, hace algo distinto: lee una vez, cierra el libro, y trata de explicarle el modelo a una amiga como si tuviera que enseñárselo. Donde no puede, vuelve al libro. Hace mapas conceptuales con sus palabras. Se pregunta cómo se relacionan los conceptos. Intenta inventar un ejemplo cotidiano de cada teoría.
La segunda estudiante probablemente recuerde mucho más, sin haber pasado más horas. Lo que cambió no fue el tiempo total: fue el tipo de procesamiento. La primera activó niveles superficiales (relación con la forma del texto, palabras sueltas). La segunda activó niveles profundos (significado, relaciones, ejemplos, transferencia).
Esto no es un consejo motivacional. Es la predicción directa del modelo: la huella de memoria se forma según la elaboración semántica durante la codificación, no según el tiempo invertido.
10. Aplicación académica: cómo estudiar según niveles
La aplicación más directa del modelo es ajustar la forma de estudiar. Una lectura académica superficial —subrayar, releer, copiar definiciones— tiende a activar los niveles estructural y fonémico. Para activar el nivel semántico, se necesita otro tipo de operaciones.
- Explicar con tus palabras: después de leer un párrafo, cierra el texto y explícalo en voz alta o por escrito.
- Relacionar: conectar el concepto nuevo con otros que ya conoces, incluso de otros temas.
- Dar ejemplos propios: inventar un caso, una escena o una aplicación cotidiana del concepto.
- Hacerte preguntas: qué pasaría si esto fuera distinto, en qué se diferencia de otro modelo, qué error frecuente comete un estudiante.
- Enseñar: intentar enseñar el tema a alguien que no lo conoce. Las lagunas aparecen rápido.
- Auto-referencia: preguntarse si el concepto aplica a la propia experiencia, al propio estudio, al propio caso clínico observado.
Estas operaciones no garantizan recordar todo, pero alinean el tipo de procesamiento con el tipo de tarea que exige un parcial, una exposición o una práctica supervisada. La idea clave del transfer-appropriate processing es que el recuerdo se potencia cuando codificación y recuperación usan operaciones compatibles.
11. Error frecuente: confundir repaso con elaboración
El error más común al usar este modelo es volver a la idea intuitiva de “cuanto más mejor” y llamarla “elaboración”. Releer un capítulo diez veces no es elaborar. Subrayar con cuatro colores no es elaborar. Copiar definiciones en una ficha no es elaborar.
Elaborar es generar conexiones semánticas nuevas: explicar, relacionar, comparar, aplicar, enseñar, dar ejemplos, anticipar preguntas, traducir a otro formato. Si la operación mental no cambia el significado del contenido, probablemente sigues en niveles superficiales aunque te sientas muy productivo.
Otro error frecuente es confundir profundidad con intensidad emocional. Un recuerdo muy vívido o muy cargado no siempre es el más elaborado semánticamente. La profundidad del modelo se refiere a la codificación cognitiva, no a la resonancia afectiva.
12. Respuesta corta para parcial
El modelo de niveles de procesamiento de Craik y Lockhart (1972) sostiene que la fuerza del recuerdo depende del tipo de procesamiento durante la codificación, no del tiempo de repaso. Los tres niveles son estructural, fonémico y semántico, y a mayor elaboración semántica la huella de memoria es más duradera. El experimento de Craik y Tulving (1975) lo confirmó con palabras procesadas mediante distintos tipos de preguntas.
Si tienes más tiempo, añade: a diferencia del modelo multi-store de Atkinson y Shiffrin, no explica la memoria por almacenes, sino por la calidad del procesamiento. Modificadores posteriores como la familiaridad, el transfer-appropriate processing y el self-reference effect afinan la predicción. Aplicación práctica: estudiar elaborando el significado rinde más que releer.
13. Cómo seguir estudiando este tema
Este artículo forma parte de la ruta de procesos psicológicos básicos. Si quieres seguir explorando, los siguientes pasos naturales son profundizar en el modelo multi-store para entender la diferencia en perspectiva completa, y luego pasar a memoria prospectiva y a los efectos de práctica distribuida, donde la elaboración también aparece como variable clave.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos niveles de procesamiento propuso el modelo original?
Tres: estructural, fonémico y semántico, ordenados de menor a mayor elaboración.
¿Quiénes son los autores del modelo?
Fergus I. M. Craik y Robert S. Lockhart, en su artículo de 1972 publicado en el Journal of Verbal Learning and Verbal Behavior.
¿En qué se diferencia del modelo multi-store?
El multi-store explica la memoria por almacenes y repaso; el modelo de niveles la explica por la calidad del procesamiento durante la codificación.
¿Qué demostró el experimento de Craik y Tulving (1975)?
Que las palabras procesadas semánticamente se recuerdan mejor que las procesadas fonémica o estructuralmente, manteniendo constantes el tiempo y el esfuerzo.
¿Es verdad que releer no sirve para nada?
El modelo no dice eso. Dice que releer es procesamiento superficial; elaborar el significado es procesamiento profundo, y este último fija mejor el recuerdo.
¿Qué es el self-reference effect?
La tendencia a recordar mejor la información procesada en relación con uno mismo, lo cual añade elaboración y carga emocional al procesamiento.
¿Por qué se critica este modelo?
Principalmente por la dificultad de medir “profundidad” de forma pura, y porque la memoria implícita muestra que no todo aprendizaje depende de procesamiento semántico consciente.
Referencias
- Craik, F. I. M., & Lockhart, R. S. (1972). Levels of processing: A framework for memory research. Journal of Verbal Learning and Verbal Behavior, 11(6), 671-684.
- Craik, F. I. M., & Tulving, E. (1975). Depth of processing and the retention of words in episodic memory. Journal of Experimental Psychology: General, 104(3), 268-294.
- Atkinson, R. C., & Shiffrin, R. M. (1968). Human memory: A proposed system and its control processes. In K. W. Spence & J. T. Spence (Eds.), The psychology of learning and motivation (Vol. 2, pp. 89-195). Academic Press.
- Morris, C. D., Bransford, J. D., & Franks, J. J. (1977). Levels of processing versus transfer appropriate processing. Journal of Verbal Learning and Verbal Behavior, 16(5), 519-533.
- Rogers, T. B., Kuiper, N. A., & Kirker, W. S. (1977). Self-reference and the encoding of personal information. Journal of Personality and Social Psychology, 35(9), 677-688.
- Roediger, H. L. (1990). Implicit memory: Retention without remembering. American Psychologist, 45(9), 1043-1056.
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