
La sociometría de Moreno mide las elecciones de atracción y rechazo dentro de un grupo reducido y las dibuja en un sociograma. No es un inventario de personalidad ni un análisis de redes de Freeman: es un método de 1934 para ver la estructura informal que el organigrama no muestra. Si ya leíste estructura y composición del grupo, allí la sociometría era un subtema entre cinco. Aquí el objeto es el método: cómo se aplica el test, cómo se lee el mapa y qué no se hace con él en un aula o un grupo de prácticas en Colombia.
Jacob L. Moreno, Who Shall Survive? (1934). Criterio clásico: con quién te gustaría trabajar, sentarte o jugar. Estrella, aislado, rechazado, clique, cadena, triángulo.
1. Qué mide la sociometría (Moreno, 1934)
Jacob Levy Moreno publicó Who Shall Survive? en 1934. El libro no promete sobrevivencia individual: plantea que la supervivencia de un colectivo depende de cómo se eligen y se rechazan sus miembros. La sociometría es el procedimiento que cuantifica esas elecciones. Cada persona del grupo responde, con un criterio explícito, a quién elige y a quién rechaza. El resultado no es una nota de simpatía: es una matriz de relaciones que se puede contar y dibujar.
Tres rasgos distinguen el método. Primero, el dato es una elección sucesiva (primera, segunda, tercera preferencia), no una escala Likert anónima de clima. Segundo, el criterio se nombra en voz alta: no se pregunta «quién te cae bien» en abstracto, sino «con quién te gustaría sentarte para el trabajo de equipo». Tercero, el producto visible es el sociograma, no un promedio. Un promedio de «clima» puede ser alto y, al mismo tiempo, dejar a dos estudiantes sin una sola elección positiva. El mapa muestra eso; el promedio lo tapa.
Piensa en un curso de undécimo en un colegio público de Barranquilla. La docente ve «buen grupo». El sociograma, dos semanas después, muestra una estrella, un clique de cuatro que se eligen entre sí y dos nombres que no aparecen en ninguna flecha. El clima promedio no mentía: mentía el recorte. La sociometría recorta por elección, no por impresión de quien coordina.
Moreno distingue el estatus sociométrico (cuántas elecciones positivas o negativas recibe alguien) del átomo social (la constelación de lazos significativos, incluidas extensiones fuera del grupo inmediato). Confundirlos es trampa de parcial: el número no es la red íntima, y la red íntima no se reduce al conteo de la hoja.
lectura del mapa: estrella, aislado, rechazado, clique, cadena, triángulo.
2. Cómo se aplica el test (criterio y procedimiento)
El criterio clásico de Moreno pregunta con quién te gustaría estar, sentarte, trabajar o jugar. Es una preferencia afectiva anclada a una actividad, no un ranking de popularidad para el anuario. En un grupo de prácticas universitarias el criterio puede ser: «nombra a tres compañeras o compañeros con quienes te gustaría armar la dupla de visita domiciliaria». En un aula de secundaria: «nombra a dos personas con quienes te gustaría sentarte en el próximo proyecto de ciencias».
- Definir el grupo (quién entra y quién queda fuera) y el criterio en una sola frase.
- Pedir un número fijo de elecciones positivas (y, si el diseño lo admite, de rechazos) con orden de preferencia.
- Recoger en privado. No se lee en voz alta. No se cuelga el mapa en el tablero.
- Construir la matriz: filas = quien elige; columnas = quien es elegido.
- Dibujar el sociograma y contrastarlo con lo que la coordinadora creía ver.
El rechazo se pide solo cuando hay encuadre ético y capacidad de sostener lo que aparece. Un rechazo mal sostenido convierte el método en escarnio. Si el grupo es nuevo o el clima es frágil, muchas prácticas se quedan en elecciones positivas y leen el aislado como ausencia de menciones, no como «el grupo lo odia».
Trampa de parcial. Tratar la sociometría como psicodrama. Moreno fundó ambos. El psicodrama es escena, rol y cuerpo. Este apunte trabaja el test y el sociograma. Si el ítem nombra «elecciones, matriz y mapa», la respuesta es sociometría, no escena dramática.
3. Cómo se lee el sociograma
El sociograma representa a cada miembro como nodo y a cada elección como línea. Una línea con punta en ambos extremos es reciprocidad: A eligió a B y B eligió a A (un par). Una punta sola es atracción no correspondida. Moreno y la tradición escolar posterior consolidaron unas pocas configuraciones que el parcial suele pedir de memoria.
| Configuración | Qué se ve en el mapa | Qué no se concluye |
|---|---|---|
| Estrella / popular | Muchas elecciones positivas, pocas o ninguna negativa | Que esa persona lidere la tarea o sea «sana» |
| Aislado / ignorado | Cero positivas y cero negativas: pasa desapercibido | Que el grupo lo rechace |
| Rechazado | Muchas elecciones negativas | Que sea el aislado |
| Clique / par / pandilla | Elecciones recíprocas entre pocos, acotadas al resto | Que el grupo entero esté cohesionado |
| Cadena | A elige a B, B a C, C a D, sin retorno | Que haya un centro |
| Triángulo | Tres nodos con reciprocidad entre sí | Que el resto no exista |
Estrella
Visibilidad alta. Puede ser asimétrica: recibe y no devuelve.
Aislado
No entra ni sale elección. Distinto de rechazado.
Clique
Subgrupo recíproco. El promedio del curso no lo muestra.
La estrella asimétrica concentra entradas y no las recíproca. Indica atractivo social y, al mismo tiempo, lazos desiguales. En un equipo de prácticas, esa figura suele ser quien «cae bien» y no sostiene la visita. El mapa no diagnostica carácter: muestra un patrón de elección.
El aislado es la figura que más se confunde. No recibir positivas ni negativas significa que el grupo no lo pone en el radar. El rechazado, en cambio, está en el radar con signo menos. Intervenir igualando ambas figuras (meterlos «al grupo» con la misma consigna) suele fallar: uno necesita visibilidad; el otro, alivio de la hostilidad.
Lo que el mapa sí dice
Quién es visible, quién queda fuera, dónde hay reciprocidad, dónde hay un subgrupo recíproco acotado.
Lo que el mapa no dice
Diagnóstico clínico, liderazgo formal, centralidad de Freeman (grado, intermediación, cercanía). Eso es otro apunte, el de redes.
4. Átomo social versus estatus sociométrico
El estatus sociométrico resume un número: elecciones recibidas, a veces ponderadas por el orden (primera vale más que tercera). Sirve para comparar miembros dentro del mismo criterio y del mismo grupo. No se exporta a otro curso ni a otro criterio («con quién te gustaría irte de paseo» no equivale a «con quién harías el informe»).
El átomo social nombra la constelación: no solo cuántas flechas llegan, sino qué relaciones cuentan para esa persona, incluidas figuras que pueden estar fuera del aula (un hermano, un docente de otro grado, una pareja). Moreno usó esa figura para recordar que el grupo de prueba no es el universo interpersonal. En prácticas universitarias esto importa: un estudiante puede tener estatus bajo en el curso y un átomo social rico en su barrio. El mapa del aula no lo contradice; recorta.
Mnemotecnia E.M.A.P.A. Elección (criterio) · Matriz · Aislado distinto de rechazado · Par/clique · Átomo no es estatus.
Una línea de frontera con Freeman: grado, intermediación y cercanía describen otra familia de medidas. Si el parcial pregunta «mapa de atracción y rechazo de Moreno», no respondas intermediación. Si pregunta centralidad de redes, no respondas estrella sociométrica como si fueran el mismo constructo.
5. Ética y trampas de parcial
El método sin ética se vuelve ranking público. Tres reglas mínimas para aula y grupo clínico en LATAM. Primera: consentimiento informado (qué se pregunta, para qué, quién ve el mapa). Segunda: el sociograma no se publica frente al grupo ni se usa como evidencia de «quién es tóxico». Tercera: el criterio se declara; un criterio vago («los que te caen mal») produce dato sucio y daño.
Caso. Una docente de noveno en un municipio del Atlántico aplica el criterio de sentarse para el proyecto. El sociograma muestra a Lucas sin una sola mención y a un clique de cinco que se eligen entre sí. La intervención no es leer el mapa en clase. Es redistribuir el próximo trabajo con criterio pedagógico (duplas mixtas, roles rotativos) y hablar con Lucas en privado sobre cómo quiere participar. El mapa informa a quien coordina; no se convierte en veredicto del grupo.
Trampa. Aislado = rechazado. El aislado no recibe ni positivas ni negativas. El rechazado recibe negativas. El ítem que describe a alguien «que pasa desapercibido» apunta a aislado, no a chivo.
Trampa. Sociograma = análisis de redes de Freeman. Una línea de frontera alcanza. No desarrolles grafos aquí; esa malla vive en el apunte de redes.
Para el parcial. Autor y año: Moreno, 1934, Who Shall Survive?. Definición: medición de atracción y rechazo por elecciones con criterio. Producto: sociograma. Figuras: estrella, aislado, rechazado, clique, cadena, triángulo. Reciprocidad = puntas en ambos extremos. Estatus cuenta; átomo social describe la constelación. Psicodrama es otro método del mismo autor. No cuelgues el mapa.
1. ¿Qué pregunta el criterio clásico de Moreno?
Con quién te gustaría estar, sentarte, trabajar o jugar: una preferencia ligada a una actividad, no un ranking abstracto de popularidad.
2. ¿En qué se diferencia el aislado del rechazado?
El aislado no recibe elecciones positivas ni negativas. El rechazado recibe muchas negativas. Uno está fuera del radar; el otro está en el radar con signo menos.
3. ¿Qué indica una línea con punta en ambos extremos?
Elección recíproca: un par. A eligió a B y B eligió a A.
4. ¿El estatus sociométrico es lo mismo que el átomo social?
No. El estatus resume cuántas elecciones recibe alguien. El átomo social es la constelación de lazos significativos, con extensiones que pueden salir del grupo de prueba.
Cómo se arma la matriz, paso a paso
La matriz sociométrica es una tabla cuadrada: tantas filas y columnas como miembros. En cada celda se anota si hubo elección positiva, negativa o ninguna. El orden de preferencia (primera, segunda, tercera) se puede ponderar, pero para el parcial basta con saber que la diagonal queda vacía: la persona no se elige a sí misma en el diseño clásico. La suma de columnas da el estatus recibido; la suma de filas, las elecciones emitidas. Un miembro puede emitir tres positivas y recibir cero: el mapa lo mostrará como alguien que busca y no es buscado.
En un grupo de doce estudiantes de prácticas de séptimo semestre en una universidad del Caribe, la docente pide tres elecciones positivas con el criterio de visita domiciliaria. La matriz revela que cuatro nombres concentran el 70 por ciento de las menciones y que dos nombres no aparecen en ninguna columna. Esa asimetría no se ve en la lista de asistencia ni en las notas del corte. Se ve en la matriz.
El sociograma traduce la matriz a espacio. Convención útil en aula: círculo para quien elige y es elegido con reciprocidad; triángulo para quien recibe sin devolver; cuadrado para quien emite sin recibir. No es canon de Moreno al milímetro; es una convención de lectura que evita el dibujo ilegible. Lo que sí es canon: la flecha tiene dirección. Sin dirección, el mapa miente.
Cuando hay rechazos, se dibujan con otro trazo (línea punteada, color distinto). Mezclar positivos y negativos en el mismo trazo vuelve el mapa ilegible y, en un parcial, confunde estrella con rechazado si el estudiante no etiqueta. Etiqueta cada tipo de elección. Un mapa sin leyenda no sirve para devolver al coordinador ni para el examen.
Caso extendido: el aula que «funcionaba»
María coordina un noveno en un colegio oficial. El grupo «funciona»: entregan, no pelean en voz alta, el promedio de convivencia del observador de sede es alto. Aplica sociometría con criterio de sentarse para el proyecto de ciencias, tres elecciones positivas, sin rechazos, consentimiento firmado por acudientes y explicación de que el mapa lo ve solo ella. Resultado: un clique de cinco que se eligen entre sí, una estrella (Valentina) con ocho menciones y casi sin reciprocidad, y Lucas con cero menciones.
Si María leyera el mapa en el tablero, convertiría a Lucas en etiqueta pública y al clique en casta visible. Eso viola el método. Lo que hace: (1) arma el próximo proyecto con duplas mixtas sorteadas por ella, no por el grupo; (2) le da a Lucas un rol técnico visible (registro de datos) que no depende de que lo elijan; (3) habla con Valentina sobre cómo redistribuir la carga de «a quien el grupo busca»; (4) no menciona el sociograma en la reunión de padres. El dato sirve para diseñar, no para exhibir.
Tres meses después, un segundo sociograma con el mismo criterio muestra a Lucas con dos menciones y al clique un poco más poroso. No es milagro ni prueba de que «la sociometría cura». Es evidencia de que el mapa informó una intervención de diseño. Moreno medía para intervenir en la estructura de elección, no para etiquetar al aislado.
Qué preguntar en supervisión de prácticas
Si estás en prácticas y tu supervisor te pide «hacer un sociograma», lleva estas preguntas, no un dibujo bonito. ¿Cuál es el criterio, en una frase? ¿Cuántas elecciones? ¿Hay rechazos? ¿Quién verá el mapa? ¿Qué decisión pedagógica o clínica cambiará cuando lo veamos? ¿Cuál es el plan si aparece un rechazado con muchas negativas? Si no puedes responder esas cinco, no apliques el test. Un mapa sin decisión posterior es curiosidad, y la curiosidad con datos de rechazo es invasión.
En grupos clínicos (grupo de apoyo, grupo de habilidades, grupo de familiares en una IPS) el criterio tiene que ser clínico, no social. «Con quién te gustaría hacer la tarea de exposición» es válido. «A quién rechazas en el grupo» rara vez lo es, salvo investigación con ética de comité. La sociometría clínica se usa más para ver apoyo percibido y para no sentar juntos a quienes se rechazan de forma sostenida. No se usa para votar al paciente «difícil».
Una nota sobre tamaño. El método de Moreno nace en grupos donde cada quien puede nombrar a los demás de memoria. En un curso de cuarenta, el criterio sigue siendo posible, pero el sociograma se vuelve hoja ilegible. Ahí se trabaja por subgrupos (mesas, jornadas) o se usa software de redes. Eso no convierte el ejercicio en Freeman: el constructo sigue siendo elección de atracción y rechazo, no intermediación de caminos.
Analogía de archivo. La lista de clase es el directorio. El sociograma es el grafo de «quién abre el documento de quién». Puedes tener un directorio ordenado y un grafo donde dos archivos quedan sin lector. El coordinador que solo mira el directorio cree que el grupo está cubierto.
Para el informe de práctica, describe el criterio, el N, si hubo rechazos, las tres configuraciones más claras y la decisión que tomaste. No adjuntes el mapa con nombres reales. Anonimiza. Un informe con nombres y flechas de rechazo es un documento que no debería salir del cajón de la docente.
Retén esta frase para el parcial: la sociometría no describe cómo es cada persona; describe cómo el grupo la elige o deja de elegirla, en un criterio y un momento dados. El mapa caduca cuando cambia el criterio o entra un miembro nuevo. Por eso se reaplica, no se archiva como veredicto.