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DSM-5-TR y CIE-11: qué cambia para el parcial

Tesis del tema: Para el parcial no te piden memorizar dos manuales enteros. Te piden distinguir tres movimientos: el DSM-5-TR es un texto revisado del DSM-5 (no una edición nueva de cabo a rabo); la CIE-11 trabaja con dimensiones de gravedad y curso (eso no equivale a «más fácil»); y hay preguntas de DSM-IV que ya no se formulan como se formulaban. Si mezclas esos tres planos, el enunciado se te desarma.

En una frase: TR revisa; CIE-11 dimensiona; el DSM-IV ya no manda el formato de la respuesta.

Anti-caníbal con el post 40 y el apunte 3286: este cuaderno no decide cuál manual usar en un hospital de América Latina (eso está en El DSM-5 vs CIE-11: cuál usar en contexto latinoamericano) ni reexpone signos, síndromes y el aparato básico de psicopatología (eso está en Conceptos fundamentales de psicopatología). Aquí el ángulo es otro: qué cambia la forma de preguntar y de responder en un parcial de Clínica profunda.
Analogía útil: imagina que el DSM-5 es un manual de cocina de 2013. El TR de 2022 no te cambia la cocina ni te entrega un libro nuevo con otra numeración de capítulos: corrige fichas, aclara pasos que se prestaban a lectura racista o poco precisa, y agrega un plato que ya se cocinaba en otro recetario (el duelo prolongado, que la CIE-11 ya había nombrado). La CIE-11, en cambio, es el catálogo de la despensa entera del organismo internacional de salud: no solo platos mentales, sino fracturas, infecciones y el resto. Pedirte «dimensiones» en CIE-11 es pedirte que indiques si el plato está poco hecho, en su punto o pasado, no que adivines un código de memoria. Y el DSM-IV es el cuaderno de la tía que todavía habla de «ejes»: si contestas con ese cuaderno en un parcial que ya trabaja con TR y CIE-11, el docente lee nostalgia, no criterio clínico.

1. T.R.I.A.: el TR es texto revisado, no edición nueva

La sigla que te salva la primera pregunta es T.R.I.A. Cada letra nombra un movimiento que el parcial suele mezclar a propósito.

Truco de memoria T.R.I.A.: Texto revisado · Reajustes de redacción y de algunos criterios · Inclusiones puntuales (duelo prolongado y actualizaciones de capítulo) · Arquitectura del DSM-5 que se conserva.
T textoR reajusteI inclusión puntualA arquitectura intacta

T de texto. En 2013 la Asociación Americana de Psiquiatría publicó el DSM-5. En 2022 publicó el DSM-5-TR: Text Revisión. «Text Revisión» no es marketing vacío. Significa que el objeto que tienes delante es el mismo manual de 2013 con el texto rehecho en zonas concretas. No es el DSM-6. No reordena la casa. No te devuelve el sistema multiaxial. Si el enunciado dice «señala qué aporta el TR respecto del DSM-5», y tú contestas con la caída de los cinco ejes o con la fusión del Asperger en el espectro autista, estás contestando un parcial de 2014. Esos cambios ya ocurrieron al pasar del DSM-IV-TR al DSM-5. El TR llega después y trabaja sobre otra costura.

R de reajuste. El TR reescribe pasajes que en el DSM-5 quedaron flojos, ambiguos o cargados de lenguaje que patologizaba de más a grupos racializados o que trataba la cultura como adorno. También precisa criterios en trastornos donde la comunidad clínica venía tropezando (clarificaciones de curso, de especificadores, de notas de texto que el clínico lee cuando duda). Eso importa en el parcial porque el docente ya no pregunta «defina el trastorno X según DSM-IV». Pregunta si sabes que una revisión de texto puede cambiar la forma de describir sin cambiar el nombre del capítulo. Si escribes «el TR inventó una nosología nueva», pierdes el punto aunque recuerdes el año 2022.

I de inclusión puntual. El ejemplo que más se cita, y con razón, es el trastorno de duelo prolongado. La CIE-11 lo había delimitado antes; el DSM-5-TR lo incorpora al cuerpo del manual estadounidense. Eso no te autoriza a decir que «el TR copió a la CIE-11 y listo». Te autoriza a decir que hubo convergencia en un fenotipo (duelo que no cede, con intensidad y duración que desbordan el duelo esperado) y que cada manual lo recorta con su propia prosa. Otros capítulos recibieron actualizaciones de texto (prevalencia, cultura, riesgo, curso) sin estrenar una categoría nueva. Para el parcial, distingue inclusión (entra una categoría o un especificador que antes no estaba en el cuerpo) de pulido (el capítulo ya existía y se reescribió).

A de arquitectura intacta. El esqueleto del DSM-5 se queda: secciones, lógica de espectro en varios capítulos, abandono del eje, reemplazo del viejo NOS por las fórmulas de «otro especificado» y «no especificado», y el modelo alternativo de personalidad todavía en la sección de medidas emergentes, no como reemplazo del listado categorial de diez trastornos. Si te piden «tres cosas que el TR no tocó», esa A te da material: no volvió el eje, no se refundó el manual, no se sustituyó el listado categorial de personalidad por el modelo dimensional de la sección emergente.

Definición clave: una Text Revisión es una edición que reescribe, precisa e incorpora de forma acotada. No es una edición nueva que te obligue a reaprender la casa. En el parcial, «TR» funciona como adverbio de alcance: cambió el texto, no el plano de la vivienda.

Cómo se ve esto en una pregunta corta. «El DSM-5-TR, ¿es el sucesor del DSM-5 o su revisión?» Respuesta útil: es la revisión de texto del DSM-5, publicada en 2022, que conserva la arquitectura de 2013 y modifica redacción, algunas precisiones de criterio e inclusiones puntuales como el duelo prolongado. «¿Qué dejarías de escribir si el docente pide solo el TR y no el salto DSM-IV a DSM-5?» Dejarías de escribir ejes, NOS como categoría reina, Asperger como entidad separada y distimia como etiqueta vigente. Eso ya se jugó en el salto anterior.

Un error de estudio que se paga caro: subrayar el prólogo del TR y memorizar cada matiz cultural como si fuera ítem de opción múltiple. El parcial de Clínica profunda rara vez te pide la frase exacta de un recuadro cultural. Te pide que no atribuyas al TR lo que fue del DSM-5, y que no atribuyas al DSM-5 lo que es novedad de 2022. La disciplina es de datación. Antes de escribir, fecha el cambio: 1994 (DSM-IV), 2000 (DSM-IV-TR), 2013 (DSM-5), 2022 (DSM-5-TR). Si no puedes fecharlo, no lo presentes como aporte del TR.

Trampa de parcial: tratar el TR como si fuera una edición nueva. El enunciado suelta «según el DSM-5-TR» y el estudiante recita la revolución de 2013. Respuesta que puntúa: «el TR revisa el texto del DSM-5; la arquitectura (sin ejes, con espectros ya planteados en 2013) se conserva».

2. D.I.M.: la CIE-11 dimensiona, y eso no es más fácil

Segunda sigla: D.I.M. Dimensión · Intensidad · Manifestación. Sirve para no reducir la CIE-11 a «el manual de la OMS que se parece al DSM pero europeo». Esa frase es falsa de raíz. La CIE-11 es la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud. Cubre el conjunto de la morbilidad y la mortalidad, no solo el capítulo de trastornos mentales, del comportamiento y del neurodesarrollo. Llamarla «el DSM europeo» es un error de objeto: ni es solo mental, ni es europea, ni es un clon del DSM con otra tapa.

Truco de memoria D.I.M.: Dimensión (gravedad, curso, rasgos) · Intensidad (leve, moderada, grave, u otra escala que el enunciado cite) · Manifestación (qué se ve en la clínica, no solo el nombre de la categoría).
D dimensiónI intensidadM manifestación

D de dimensión. En varios capítulos, sobre todo en personalidad, la CIE-11 se desplaza del catálogo de tipos hacia un juicio de gravedad más un perfil de rasgos. Eso no borra la clínica. La reordena. En lugar de pelearte primero por si el cuadro «es límite o es histriónico», el movimiento canónico es: ¿hay un trastorno de personalidad?, ¿de qué gravedad?, ¿qué rasgos lo colorean? El DSM-5-TR, en el cuerpo que se usa para diagnosticar en la práctica cotidiana de muchos cursos, sigue ofreciendo el listado categorial de diez trastornos y deja el modelo alternativo en una sección aparte. Si el parcial te pone un viñeta y te pide «formule según CIE-11», y tú entregas el nombre de un tipo del clúster B como si fuera el final del razonamiento, te faltó la D.

I de intensidad. Dimensional no quiere decir laxo. Quiere decir que te van a pedir que justifiques el grado. Un duelo, un cuadro depresivo, un patrón de personalidad o un estrés postraumático no se agotan en el sí o el no. La pregunta típica ya no es solo «¿cumple criterios, sí o no?». Es «¿qué te permite hablar de gravedad leve frente a grave?» o «¿qué curso distingue un cuadro de otro que la CIE-11 recorta aparte?». El ejemplo didáctico más limpio, y de los pocos que puedes citar sin inventar códigos, es el de estrés postraumático complejo: la CIE-11 lo delimita como entidad vecina al TEPT, con alteraciones persistentes del self, de la relación y de la regulación afectiva además del núcleo postraumático. El DSM-5-TR no te entrega esa etiqueta con el mismo recorte. Si escribes «en CIE-11 es más fácil porque no hay listas», invertiste el trabajo: hay que argumentar más, no menos.

M de manifestación. La CIE-11, al ser clasificación de salud y no solo de clínica psicológica, te obliga a no perder de vista el resto del organismo. Un enunciado puede pedir que sitúes el cuadro en el capítulo mental y que no lo confuncas con una condición que la CIE-11 movió de capítulo (el caso más citado en clase: la incongruencia de género, que deja de tratarse como trastorno mental y se recorta en otro bloque de la clasificación). Eso no es un chisme identitario para el ensayo. Es una pregunta de arquitectura: ¿en qué capítulo vive ahora esta condición y qué implica eso para no psicopatologizar de más? Si contestas con el DSM-IV («trastorno de identidad de género») o con una lectura perezosa del DSM-5 («disforia» como sinónimo de «locura de género»), el docente marca el anacronismo.

Otra manifestación que cae: el trastorno por videojuegos aparece en la CIE-11 como entidad del capítulo mental; el DSM-5 lo había dejado como condición merecedora de más estudio (internet gaming) y el TR no lo convierte, por arte de magia, en el centro del manual. Si el parcial pregunta «¿está igual de instituido en ambos?», la respuesta honesta es no. Institución no equivale a «existe el fenómeno». Equivale a «en qué estante del manual oficial vive hoy».

Trampa de parcial: leer «enfoque dimensional» como sinónimo de examen más liviano. Dimensional te exige nombrar gravedad, curso y, en personalidad, rasgos. Si solo pones el nombre de la categoría, dejaste la pregunta a medias.

Cómo se estudia esto sin ahogarte. No memorices el browser de la OMS. Ensaya viñetas en voz alta con tres frases fijas: (1) categoría o dominio, (2) gravedad o curso, (3) qué lo distingue de la categoría vecina del otro manual. Esa tercia es D.I.M. aplicada. Si te trabas en la frase 2, estás pensando todavía en DSM-IV: presencia o ausencia, y nada más.

Y una frontera ética de estudio: la CIE-11 no «gana» porque sea de la OMS, ni el DSM-5-TR «pierde» porque sea de una asociación profesional estadounidense. El parcial no es un hinchada de clubes. Es un ejercicio de traducción. Te dan un caso y te piden el dialecto del manual que figura en el encabezado. Si el encabezado dice CIE-11 y tú contestas con el listado de diez personalidades del DSM, no estás siendo «integrador»: estás cambiando de idioma a mitad de oración.

3. C.A.E.: lo que ya no se pregunta como DSM-IV

Tercera sigla: C.A.E. Caducó el eje · Adiós al NOS como comodín rey · Espectros que ya no se recortan como entidades sueltas. Esta sección no es historia de la psiquiatría para lucirte. Es una lista de respuestas que el docente ya no quiere ver, aunque te salgan de memoria porque las viste en un PDF de 2008.

Truco de memoria C.A.E.: Caducó el sistema de cinco ejes · Adiós al NOS como cajón que resolvía la duda · Espectros (autista, entre otros) que absorbieron etiquetas que el DSM-IV trataba por separado.
C caducó el ejeA adiós al NOSE espectros

Caducó el eje. El DSM-IV (y su propia Text Revisión de 2000) te entrenaba a formular en cinco ejes: clínico, personalidad y retraso mental, enfermedades médicas, psicosociales, y GAF. Esa gimnasia desapareció en 2013. El TR de 2022 no la resucita. Si en 2026 escribes «Eje I: episodio depresivo mayor; Eje II: sin diagnóstico», estás contestando con un formulario que el curso ya archivó. ¿Se perdió información? No. Los problemas médicos, el contexto y la discapacidad se siguen registrando, pero no como numeritos de eje. El parcial puede pedirte, de forma pícara, «haga una formulación multiaxial». La respuesta experta no es obedecer en piloto automático. Es: el DSM-5 y el DSM-5-TR no usan formulación multiaxial; si el docente quiere ejes, está examinando historia del DSM-IV, y conviene marcar esa datación en la primera línea.

Adiós al NOS como comodín rey. «Not Otherwise Specified» era, en la práctica de muchos servicios, la etiqueta que se ponía cuando el cuadro no cerraba con limpieza. El DSM-5 la partió en dos hábitos más honestos: otro especificado (dices qué umbral no se cumple o qué variante estás viendo) y no especificado (no tienes información bastante o no es el momento de precisar). El TR mantiene esa honestidad. En el parcial, si escribes solo «NOS» sin decir qué te faltó para precisar, estás usando una muleta vieja. La pregunta moderna es: ¿qué te impide ir a una categoría más afinada, y lo declaras?

Espectros. El caso de manual es el espectro de la comunicación social y el autismo: el síndrome de Asperger, el autista y el trastorno desintegrativo de la infancia del DSM-IV no se preguntan ya como tres cajones que el estudiante debe separar con una regla milimétrica de lenguaje y retraso. El DSM-5 los reúne en un espectro con especificadores de lenguaje, de inteligencia, de apoyo. El TR no deshace esa reunión. Si el enunciado nombra «Asperger» y el encabezado dice DSM-5-TR, tu primera frase debe ser de traducción: esa etiqueta del DSM-IV hoy se piensa dentro del espectro, y lo que se específica es el perfil de apoyo y de lenguaje, no el apellido Asperger como entidad soberana. Lo mismo vale, con otro matiz, para la distimia: el DSM-5 la recorta como trastorno depresivo persistente. Contestar «distimia» sin esa traducción es hablar en dialecto anterior.

Hay más caducidades de formato, no de clínica. El GAF como número suelto dejó de ser el ritual de cierre de la formulación. La evaluación de discapacidad se pide con más prosa y, cuando el curso lo trabaja, con instrumentos que no son el GAF. Los «trastornos de inicio en la infancia» como capítulo-isla también se reordenaron: varios cuadros viven hoy cerca de sus parientes de la vida adulta (el TDAH no es «cosa de niños que se termina en la adolescencia» como se preguntaba en algunos parciales viejos). El TR no inventa ese reordenamiento: lo hereda y, en el texto, lo actualiza.

Lo que sí puede preguntarse todavía, y conviene no tirar a la basura, es la clínica que el DSM-IV describía bien. Un ataque de pánico sigue siendo un ataque de pánico. Una idea delirante sigue siendo una idea delirante. El 3286 cubre ese piso de signos y síndromes. Este apunte te pide otra cosa: no uses el formato de respuesta de 1994 para un enunciado de 2022. Conserva la clínica; cambia el molde.

Trampa de parcial: responder con ejes, con NOS a secas o con Asperger como entidad separada cuando el encabezado dice DSM-5 o DSM-5-TR. Esas respuestas datan el cambio en el salto de 2013, no en el TR, y además ya no son el formato que el curso califica.

Un truco de relectura del enunciado. Subraya el manual citado. Si dice DSM-IV o DSM-IV-TR, ahí sí puedes hablar de ejes y de NOS. Si dice DSM-5, habla del salto 2013. Si dice DSM-5-TR, habla de revisión de texto más las herencias de 2013. Si dice CIE-11, cambia de dialecto: capítulos de la OMS, dimensiones, y nada de ejes. Cuatro encabezados, cuatro moldes. Mezclarlos es el error que más se repite en mesa de examen.

4. C.O.D.A.: qué cae si comparan DSM-5-TR y CIE-11

Cuarta sigla: C.O.D.A. Comparar el objeto de cada manual · Observar el recorte (categoría versus dimensión) · Datación del cambio · Argumentar con el encabezado, no con el club de fans. Esta es la sección de la tabla. No la leas como enciclopedia. Léela como chuleta de lo que un parcial de Clínica profunda puede pedir en veinte minutos.

Truco de memoria C.O.D.A.: Comparar objetos (APA versus OMS; mental versus clasificación general de enfermedades) · Observar el recorte · Datación · Argumentar según el encabezado del ítem.
C compararO observar recorteD dataciónA argumentar

Comparar el objeto. El DSM-5-TR es el manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales de una asociación profesional. La CIE-11 es la clasificación internacional de enfermedades de un organismo intergubernamental. Esa diferencia de objeto explica casi todo lo demás: por qué la CIE-11 tiene capítulos de fracturas y de infecciones, por qué un ministerio de salud suele reportar con CIE, y por qué un curso clínico puede seguir enseñando viñetas con DSM. El post 40 desarrolla esa tensión en clave latinoamericana. Aquí basta con que no las trates como dos ediciones del mismo libro.

Observar el recorte. Personalidad, duelo, TEPT y su vecino complejo, videojuegos, incongruencia de género: son los contrastes que un docente puede armar sin pedirte un código. No inventes claves alfanuméricas si no las tienes de memoria canónica. El parcial no suele puntuar el dígito; puntúa el recorte. «La CIE-11 pide gravedad y rasgos en personalidad; el DSM-5-TR, en el cuerpo de uso habitual, pide tipos». «La CIE-11 delimita TEPT complejo; el DSM-5-TR no lo recorta igual». «El duelo prolongado está en ambos, con prosa distinta y con una historia de llegada distinta». Eso alcanza.

Qué suele caer DSM-5-TR (APA, 2022) CIE-11 (OMS; vigencia estadística 2022)
Objeto del manual Trastornos mentales: texto revisado del DSM-5 de 2013, no edición nueva. Clasificación de enfermedades de la salud en general; el capítulo mental es uno entre varios.
Formato de respuesta Categoría, especificadores, otro especificado o no especificado. Sin ejes. Categoría o dominio, más gravedad, curso o rasgos cuando el capítulo lo pide.
Personalidad Diez tipos en el cuerpo de uso habitual; modelo alternativo en sección emergente. Juicio de gravedad del trastorno de personalidad más perfil de rasgos.
Duelo prolongado Inclusión puntual del TR; no existía igual en el cuerpo del DSM-5 de 2013. Ya delimitado antes; el parcial puede pedir la convergencia, no el calco.
TEPT y vecino complejo TEPT con especificadores; no replica el recorte de «complejo» de la CIE-11. TEPT y TEPT complejo como recortes vecinos; hay que justificar el extra (self, vínculo, regulación).
Videojuegos El fenómeno se discute; no lo trates como categoría reina del TR. Entidad del capítulo mental; el parcial pregunta el estante, no el moralismo.
Incongruencia de género Disforia de género sigue en el capítulo mental, con prosa actualizada. Sale del capítulo mental y vive en otro bloque; no se pregunta como «trastorno de identidad» del DSM-IV.
Lo que ya no se pide Ejes, NOS a secas, Asperger soberano, distimia sin traducir, GAF ritual. «El DSM europeo», códigos de memoria si el curso no los trabajó, y la idea de que dimensionar es más fácil.

Datación. La tabla de arriba se cae si le pones fechas cruzadas. DSM-5 = 2013. DSM-5-TR = 2022. CIE-11 adoptada por la Asamblea Mundial de la Salud en 2019 y con entrada en vigor estadística en 2022. Esas tres fechas bastan. No agregues un año de un artículo que no leíste. Si no recuerdas si un matiz entró en 2013 o en 2022, dilo con honestidad de estudiante: «eso es herencia del DSM-5, no novedad del TR» o «eso hay que chequearlo; no lo presento como hecho».

Argumentar con el encabezado. Si el ítem dice «compare», no elijas un ganador. Entrega dos columnas en prosa, como la tabla, y una frase de traducción. Si el ítem dice «formule según CIE-11», no compares: fórmula. Si dice «qué cambió en el TR», no compares con la CIE-11 salvo que el enunciado lo pida. C.O.D.A. es un filtro de lectura, no un discurso que sueltas en cada renglón.

Lo que con probabilidad te van a preguntar de esta tabla: objeto de cada manual; personalidad (tipos versus gravedad más rasgos); duelo prolongado como inclusión del TR; TEPT complejo como recorte de la CIE-11; y una caducidad del DSM-IV (ejes o Asperger). Con eso cubres la mayor parte de un ítem de comparación.

5. D.U.A.L.: las dos trampas y el molde de la respuesta

Quinta sigla, y la que resume el apunte: D.U.A.L. Dos trampas · Un molde de respuesta · Ajuste al encabezado · Límite de lo que no vas a inventar. Si solo te llevas una tarjeta a la mesa, que sea esta.

Truco de memoria D.U.A.L.: Dos trampas (TR no es edición nueva; dimensional no es más fácil) · Un molde de cinco pasos · Ajuste al manual del enunciado · Límite: sin códigos inventados y sin reescribir el post 40 ni el 3286.
D dos trampasU un moldeA ajusteL límite

Dos trampas, ya dichas, ahora juntas porque el docente suele cruzarlas en un mismo caso. Primera: el estudiante lee «DSM-5-TR» y recita la revolución de 2013 o, al revés, inventa que 2022 refundó el manual. Segunda: el estudiante lee «CIE-11 dimensional» y relaja el lápiz, como si ya no hubiera que justificar nada. Las dos trampas se alimentan de la misma pereza: tratar el nombre del manual como adorno y no como instrucción de formato. El caso cruzado clásico es una viñeta de personalidad. Si el encabezado es DSM-5-TR y escribes solo «grave, con rasgo de desinhibición», te faltó el tipo (o, si el curso pidió el modelo alternativo, te faltó decir que estás en la sección emergente). Si el encabezado es CIE-11 y escribes «límite, con los nueve criterios», te faltó la gravedad y el perfil. Misma persona en la viñeta; dos moldes.

Un molde de respuesta. Cuando el tiempo aprieta, escribe en este orden y no improvises un ensayo.

  1. Nombra el manual del encabezado y féchalo en una cláusula breve (DSM-5-TR, revisión de texto de 2022; o CIE-11, clasificación de la OMS en vigor estadístico en 2022).
  2. Traduce el problema clínico a la unidad que ese manual pide (categoría y especificador; o dominio, gravedad y rasgo).
  3. Marca una caducidad si el caso tienta a contestar como DSM-IV (no ejes, no NOS a secas, no Asperger soberano).
  4. Si el ítem compara, entrega el recorte del otro manual en una sola frase, sin declarar un ganador.
  5. Detente antes de inventar un código o de resolver «qué debe usar un hospital latinoamericano»: eso no es este parcial.

Ajuste al encabezado. Relee la primera línea del ítem antes de la última frase de tu respuesta. Hay estudiantes que empiezan bien en CIE-11 y terminan con un especificador que solo existe en su resumen de DSM. Hay otros que empiezan en el TR y se van a un discurso sobre políticas de la OMS. El ajuste es un gesto físico: el lápiz vuelve al encabezado. Si el encabezado no pide comparación, no compares. Si pide comparación, no elijas bando.

Límite. Este cuaderno no te forma en nosología íntegra. No sustituye la lectura de los capítulos que el docente señaló. No te da un diploma. No te manda a una plataforma de terapia en línea. Y no te autoriza a fabricar claves (ni las del DSM, ni las de la CIE-11) para simular precisión. Si no recuerdas un código, nombra el recorte en prosa. Un código inventado es un error más grave que una prosa honesta. El mismo límite vale para no canibalizar las otras dos piezas de la casa: el post 40 discute cuál instrumento pesa en contexto latinoamericano; el 3286 levanta el piso de signos, síndromes y conceptos. Si en la mesa te preguntan «qué es un síndrome», no improvises con T.R.I.A.; ve al 3286. Si te preguntan «qué usa un servicio de salud pública en tu país», no improvises con D.I.M.; ve al post 40.

Trampa dual, en una línea cada una: TR no es edición nueva de cabo a rabo. Enfoque dimensional de la CIE-11 no equivale a pregunta más liviana. Si el caso cruza las dos, aplica T.R.I.A. al párrafo del DSM y D.I.M. al párrafo de la OMS.
Lo que con probabilidad te van a preguntar:
  • Definir Text Revisión frente a «edición nueva».
  • Fechar DSM-5 (2013), TR (2022) y vigencia estadística de la CIE-11 (2022).
  • Formular personalidad en los dos dialectos (tipos versus gravedad más rasgos).
  • Ubicar el duelo prolongado como inclusión del TR y como convergencia, no calco, con la CIE-11.
  • Distinguir TEPT de TEPT complejo sin inventar códigos.
  • Rechazar ejes, NOS a secas y Asperger soberano si el encabezado ya no es DSM-IV.
  • Negar que la CIE-11 sea «el DSM europeo».
Repaso en 30 segundos:
  • T.R.I.A.: texto, reajuste, inclusión puntual, arquitectura intacta.
  • D.I.M.: dimensión, intensidad, manifestación; no es más fácil.
  • C.A.E.: caducó el eje, adiós al NOS rey, espectros en lugar de cajones sueltos.
  • C.O.D.A.: compara objetos, observa el recorte, fecha, argumenta con el encabezado.
  • D.U.A.L.: dos trampas, un molde de cinco pasos, ajuste, límite.

6. Preguntas de autoevaluación

1. El enunciado dice «según el DSM-5-TR». ¿Puedes responder con la caída de los cinco ejes y con la fusión del Asperger?

No como aporte del TR. Esas dos piezas son del salto DSM-IV a DSM-5 (2013). El TR (2022) es revisión de texto: reescribe, precisa e incorpora de forma puntual (el ejemplo limpio es el duelo prolongado) y conserva la arquitectura de 2013. Si el docente quiere historia del salto, que lo pida. Si pide el TR, fecha y recorta.

2. «La CIE-11 es dimensional, así que el parcial se vuelve más liviano». ¿Qué contestas?

Que dimensional no equivale a más fácil. En personalidad te piden gravedad y rasgos, no solo un tipo. En TEPT te pueden pedir el recorte complejo (self, vínculo, regulación) además del núcleo postraumático. Dejas de marcar una lista corta y pasas a justificar intensidad y curso. Además, la CIE-11 no es el DSM europeo: es la clasificación de enfermedades de la OMS, con un capítulo mental entre otros.

3. Una viñeta de personalidad. Encabezado A: DSM-5-TR. Encabezado B: CIE-11. ¿Qué cambia en tu primera frase?

En A, la primera frase apunta a un tipo del listado (o, si el curso lo pidió, declara que usas el modelo alternativo de la sección emergente). En B, la primera frase declara si hay trastorno de personalidad, de qué gravedad y con qué rasgos se colorea. Misma viñeta, dos moldes. Cruzarlos es la trampa dual aplicada.

4. Te tientan a escribir un código de la CIE-11 que no recuerdas del todo. ¿Qué haces?

No lo escribes. Nombras el recorte en prosa (capítulo mental, duelo prolongado, TEPT complejo, gravedad de personalidad). Un código fabricado es más grave que una prosa honesta. El mismo límite vale para no resolver aquí «qué manual debe usar un hospital en América Latina» (eso es el post 40) ni «qué es un signo frente a un síndrome» (eso es el 3286).

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