
Nociones clave: código → categoría → subcategoría → categoría central → propiedad → dimensión → matriz → comparación constante → saturación teórica → red conceptual.
1. De códigos a categorías conceptuales
Un código es una etiqueta que pones sobre un segmento de texto para señalar que allí pasa algo relevante. Por ejemplo, en una entrevista con una cuidadora, el fragmento «yo tengo miedo de que me llamen a despedirme del trabajo si falto otra vez» se codifica como miedo a perder el empleo. Ese código describe un incidente, un momento concreto con un actor concreto en un contexto concreto. El código, por sí mismo, no explica nada: solamente nombra un patrón recurrente que tú has identificado entre cientos de fragmentos.
Una categoría es otra cosa. La categoría agrupa varios códigos que comparten un patrón más amplio, les pone un nombre con carga teórica y les asigna propiedades (atributos descriptivos) y dimensiones (rangos de variación), en la tradición de Strauss y Corbin (1990). Por ejemplo, los códigos miedo a perder el empleo, culpa por ausentarse, carga mental por adelantar tareas y agotamiento por dobles jornadas pueden agruparse bajo la categoría carga emocional del cuidado.
Esa categoría no se queda en el nombre. Strauss y Corbin (1990) insisten en que cada categoría debe tener propiedades descriptivas explícitas y un rango de variación. Para carga emocional del cuidado las propiedades podrían ser cuatro: intensidad, duración, visibilidad social y nivel de acompañamiento institucional. Cada propiedad tiene a su vez una dimensión que recorre un espectro:
| Propiedad | Dimensión | Polo bajo | Polo alto |
|---|---|---|---|
| Intensidad | Magnitud afectiva | Leve | Severa |
| Duración | Tiempo de exposición | Episódica | Permanente |
| Visibilidad social | Reconocimiento externo | Oculta | Reconocida |
| Acompañamiento institucional | Apoyo formal recibido | Inexistente | Robusto |
| Recursos económicos | Capacidad de delegar | Ninguno | Suficiente |
| Red familiar | Apoyo informal | Aislada | Acompañada |
| Impacto en salud | Síntomas físicos/psíquicos | Leve | Incapacitante |
| Capacidad de agencia | Grado de decisión propia | Nula | Plena |
Este paso es donde muchos análisis cualitativos fallan: se quedan en una lista de códigos sin agrupar, sin nombrar conceptualmente y sin describir propiedades. Esa lista no es todavía análisis. La categoría, además de agrupar, debe tener nombre teórico que dialogue con literatura previa y con la pregunta de investigación.
El ascenso de código a categoría exige dos operaciones mínimas. La primera es comparar códigos entre sí para detectar cuáles comparten patrón, cuáles son variantes, cuáles son contrarios. La segunda es elevar el nivel de abstracción del lenguaje: donde el código dice miedo a perder el empleo, la categoría dice carga emocional del cuidado; donde el código dice no tengo con quién dejar a mi mamá, la categoría dice aislamiento en la red de apoyo. Glaser y Strauss (1967) llamaban a esto constant comparison: cada nuevo fragmento se compara con los anteriores para refinar las categorías emergentes.
1.1. Criterios para decidir si un código merece ascender a categoría
No todo códigoRepeated merece categoría propia. Sandoval Casilimas (1996), desde la tradición latinoamericana de la investigación cualitativa, propuso criterios de inclusión que siguen siendo útiles:
- Coherencia semántica interna: los códigos agrupados describen un mismo fenómeno, no cosas dispares.
- Recurrencia: el patrón aparece en al menos tres participantes diferentes (en estudios con personas) o en tres unidades de análisis comparables.
- Saturación parcial: nuevos datos tienden a confirmar lo ya dicho más que a añadir propiedades nuevas.
- Relevancia para la pregunta de investigación: la categoría responde a algo que tu marco teórico y tu objetivo demandan.
- Capacidad de dialogar con otras categorías: una categoría aislada no tiene valor analítico; debe poder vincularse al resto.
Estos cinco criterios pueden aplicarse en una matriz de auditoría donde marcas con sí/no si cada candidato a categoría los cumple. Las categorías que pasan los cinco criterios sobreviven; las demás se mantienen como códigos o se funden con otra categoría.
1.2. Errores frecuentes al construir categorías
2. Jerarquización y niveles de abstracción
Una vez que tienes categorías, el paso siguiente es ordenarlas jerárquicamente. La jerarquía no es decorativa: organiza el análisis para que el lector pueda ir de lo concreto a lo abstracto sin perderse. Glaser y Strauss (1967) plantearon la jerarquía sustantiva: el dato crudo se va transformando en códigos, luego en categorías, luego en una categoría central que articula el conjunto.
Strauss y Corbin (1990) propusieron tres niveles de codificación que estructuran ese ascenso: codificación abierta, donde identificas y nombras los códigos; codificación axial, donde agrupas códigos en categorías y describes sus condiciones, acciones-interacciones y consecuencias; y codificación selectiva, donde integras todo en torno a una categoría central que cuenta el relato del fenómeno de cabo a rabo. Charmaz (2014) simplificó esta propuesta a dos ciclos: codificación inicial y codificación focalizada, y advirtió que el modelo axial puede forzar la realidad si los datos no encajan naturalmente en condiciones-acciones-consecuencias.
La jerarquía operativa típica tiene cuatro niveles, que es necesario distinguir con claridad en un parcial:
| Nivel | Qué describe | Lenguaje | Ejemplo concreto |
|---|---|---|---|
| Código descriptivo | Un segmento, un incidente | In vivo, cercano al dato | miedo a perder el empleo |
| Subcategoría | Variante de una categoría | Técnico, agrupa códigos | temor económico por ausentismo |
| Categoría conceptual | Patrón con propiedades y dimensiones | Teórico, dialoga con literatura | carga emocional del cuidado |
| Categoría central | Articula el conjunto de categorías | Integrador, da cuenta del fenómeno | vulnerabilidad cruzada por caregiving femenino |
| Hipótesis sustantiva | Relación entre categorías | Proposicional, tipo «si… entonces…» | cuando el acompañamiento institucional es inexistente, la intensidad de la carga emocional tiende a ubicarse en el polo severo |
| Teoría sustantiva | Sistema de hipótesis sobre un ámbito | Formalizado, con condiciones y límites | Modelo de carga emocional por cuidado femenino en contextos de precariedad institucional |
| Teoría formal | Generalización a otros fenómenos | Abstracto, transferible | Modelo de vulnerabilidad por rol de cuidado no remunerado |
| Constructo comparado | Diálogo con teoría previa | nominal, comparable con otros estudios | carga de cuidado en diálogo con double burden y care drain |
Esta jerarquía se construye subiendo peldaño por peldaño. Saltarse niveles produce uno de los errores más comunes: presentar un código como si fuera una categoría, o una categoría como si fuera la categoría central. Un evaluador puede pedirte que defiendas por qué un concepto merece estar en el nivel que tú le asignaste.
2.1. La categoría central: cómo se elige
La categoría central no aparece al inicio del análisis; emerge cuando las demás categorías ya están construidas y puedes ver cuál las articula. Strauss y Corbin (1990) sugieren que la categoría central debe cumplir seis condiciones:
- Aparece en el conjunto de los casos o en la mayoría significativa.
- Explica las variaciones entre casos.
- Integra las demás categorías en un todo coherente.
- Tiene densidad teórica, no solo descriptiva.
- Es lo bastante abstracta para transferirse a otros contextos próximos.
- Permite formular hipótesis sustantivas con sus condiciones de variación.
Si tu categoría central cumple las seis, puedes decir que has alcanzado un nivel de teoría sustantiva. Si además la comparas con teoría de otros contextos, puedes hablar de teoría formal. Si todavía no cumple las seis, no la llames categoría central: es una categoría más entre las demás.
3. Matrices comparativas y tablas
Las matrices son el dispositivo de condensación más potente del análisis cualitativo. Miles, Huberman y Saldaña las describen como herramientas para comprimir información y hacerla comparable: en lugar de leer 40 entrevistas transcritas para encontrar el patrón, pones el patrón en una tabla y observas la estructura. Merriam (2009) las llama matrices temáticas y las usa con su tradición caso-por-tema.
Existen al menos cinco tipos de matrices que un analista cualitativo debería saber construir:
| Tipo de matriz | Qué cruza | Para qué sirve | Cuándo usarla |
|---|---|---|---|
| Descriptiva | Casos x temas | Ver qué aparece en qué caso | Inventario inicial |
| Por categorías | Categorías x propiedades | Documentar variación | Análisis intermedio |
| Explicativa | Categorías x mecanismos | Articular condiciones y consecuencias | Construcción teórica |
| Temporal | Casos x momentos | Observar cambios en el tiempo | Estudios longitudinales |
| De saturación | Entrevista x propiedad x código nuevo | Decidir cuándo parar de recoger datos | Fase de cierre de campo |
| De triangulación | Fuente x hallazgo | Confrontar fuentes | Validación |
| Caso x teoría | Hallazgos x literatura previa | Dialogar con teoría existente | Discusión final |
| De memos | Memo x decisión | Trazar la ruta analítica | Auditoría de proceso |
3.1. Cómo construir una matriz caso-por-tema
La matriz caso-por-tema es la más elemental y la más usada. En filas pones los casos (entrevistas, observaciones, documentos) y en columnas pones los temas o categorías. Cada celda contiene un extracto breve o un código. La matriz revela tres cosas inmediatamente: qué temas aparecen en casi cada uno de los casos (patrones fuertes), qué temas aparecen solo en algunos casos (variaciones relevantes) y qué temas están ausentes (zonas ciegas para explorar).
Un ejemplo con cuidadoras de personas con demencia en el sur de Bogotá (caso inspirado en la línea de investigación de Nadia Restrepo en la Universidad Nacional): 40 entrevistas, 600+ códigos, organizados en una matriz caso-por-tema con doce categorías finales. La matriz permite ver, por ejemplo, que la categoría agotamiento físico aparece en 38 de 40 entrevistadas, mientras que participación en asociaciones de cuidadoras aparece solo en 6. Esa diferencia es analíticamente significativa y orienta la discusión.
3.2. La matriz de saturación
La matriz de saturación sirve para decidir cuándo detener el trabajo de campo. Morse (1995) advirtió que la saturación teórica (no aportar propiedades nuevas) no equivale a la saturación empírica (no aportar datos nuevos): una entrevista más puede confirmar lo que ya sabes sin añadir nada, pero también puede refutar una hipótesis provisional. La matriz registra, entrevista por entrevista, si aparecen códigos nuevos en cada categoría. Cuando tres entrevistas seguidas no aportan códigos nuevos en una categoría dada, esa categoría se considera saturada en ese corpus.
3.3. La matriz de triangulación
Denzin propuso triangular al menos cuatro planos: datos (entrevistas, observaciones, documentos), métodos (cualitativos, cuantitativos si los hubiera), investigadores (codificadores independientes) y teorías (marcos interpretativos distintos). Una matriz de triangulación cruza fuentes para mostrar convergencia, complementariedad o divergencia. En el caso de la violencia obstétrica (estudios como el de Beatriz Mendoza en la Universidad del Norte con 28 mujeres en Barranquilla), triangular entrevistas con historias clínicas y relatos de personal de salud permite ver convergencia en las descripciones de las mujeres y divergencia en la auto-percepción del personal.
4. El método comparativo constante
El método comparativo constante (MCC) es el motor del análisis cualitativo según Glaser y Strauss (1967). Consiste en comparar sistemáticamente cada nuevo fragmento, código o categoría con los anteriores para refinar las categorías emergentes. La comparación tiene cuatro niveles que el analista debe distinguir:
| Nivel de comparación | Qué se compara con qué | Producto | Ejemplo |
|---|---|---|---|
| Incidente con incidente | Dos fragmentos de datos | Códigos similares | «Tengo miedo» con «Me da miedo» |
| Incidente con categoría | Un dato con una categoría emergente | Incorporación o nuevo código | Un nuevo caso que confirma la categoría |
| Categoría con categoría | Dos categorías entre sí | Integración, fusión o separación | Carga emocional con Carga física |
| Teoría con teoría | Tu teoría emergente con literatura previa | Ajuste, extensión o refutación | Dialogar con double burden |
| Caso con caso | Dos casos completos | Patrones y variaciones | Caso A con cuidadora soltera vs. caso B con cuidadora casada |
| Subcategoría con categoría | Una variante con su patrón | Ajuste de propiedades | Temor económico con Carga emocional |
| Propiedad con dimensión | Atributo con su rango | Calibración del espectro | Intensidad baja, media, alta |
| Memo con código | Nota analítica con etiqueta | Refinamiento interpretativo | Memo sobre por qué aparece el miedo |
El MCC no es un paso aislado al final del análisis: se aplica durante toda la investigación, desde la primera entrevista hasta la redacción del informe. Cada nueva recogida de datos alimenta la comparación y refina las categorías. Charmaz (2014) recomienda hacer memos comparativos después de cada entrevista o grupo focal, donde anotas similitudes, diferencias y preguntas para la siguiente recogida.
4.1. La lógica de la comparación
Comparar no es buscar igualdad: es buscar diferencias sistemáticas que permitan tipificar. Si dos casos son idénticos en todo, no aprendes nada nuevo con el segundo. Si son idénticos en unas dimensiones y diferentes en otras, esas dimensiones diferentes son las que contienen la explicación. Por eso Glaser y Strauss (1967) hablaban de comparar para descubrir variación, no para confirmar lo ya sabido.
4.2. Saturación teórica vs. saturación empírica
Es necesario distinguir con precisión, porque un parcial suele preguntar por esta diferencia. La saturación teórica ocurre cuando nuevos datos dejan de aportar propiedades nuevas a las categorías. La saturación empírica ocurre cuando nuevos datos dejan de aparecer (cada uno de los casos posibles ya está en el corpus). Morse (1995) advierte que un estudio puede alcanzar saturación empírica sin saturación teórica si los casos son muy homogéneos, y al revés: puede alcanzar saturación teórica con pocos casos si estos son muy heterogéneos.
La consecuencia operativa es que la saturación no se decide por N. Un estudio con 12 entrevistas en una población muy heterogénea puede alcanzar saturación teórica antes que un estudio con 40 entrevistas en una población homogénea. El criterio es la tabla de saturación, no el cronograma.
5. Construcción de redes y mapas conceptuales
Una vez que tienes categorías, jerarquía, matrices y comparaciones, el paso final es integrar todo en una red conceptual o mapa conceptual. La red no es decoración: es el esquema que articula la teoría sustantiva y permite ver relaciones, mediadores y condiciones de variación. Strauss y Corbin (1990) lo llaman diagrama; Merriam (2009) lo llama modelo emergente; en la tradición latinoamericana se suele llamar mapa de categorías o red de hallazgos.
La red conceptual tiene tres componentes mínimos:
- Nodos: las categorías conceptuales con sus propiedades y dimensiones.
- Relaciones: vínculos entre categorías (causa-efecto, condición-consecuencia, mediador-moderador, parte-de, contraste).
- Anclaje empírico: cada relación debe tener evidencia en los datos (extractos, memos, tablas).
Una red sin anclaje empírico es especulación; una red con anclaje pero sin relaciones explícitas es descripción sin análisis. La potencia del mapa está en hacer visibles las relaciones que de otro modo quedarían implícitas.
5.1. Tipos de relaciones en la red
| Tipo de relación | Qué expresa | Cómo se lee | Ejemplo |
|---|---|---|---|
| Causal | Una categoría produce otra | A → B | Ausentismo → temor económico |
| Condicional | Una categoría modula a otra | Si A, entonces B más probable | Si red débil, entonces carga intensa |
| Mediadora | Una categoría intermedia | A → M → B | Agotamiento media entre cuidado y salud |
| Moderadora | Una categoría cambia la fuerza de otra | A x C → B | Ingresos moderan carga emocional |
| De contraste | Dos categorías se oponen | A versus B | Carga emocional vs. gratificación |
| De inclusión | Una categoría contiene a otra | A incluye a B | Carga global contiene carga física y emocional |
| Temporal | Una precede a otra | Antes A, después B | Diagnóstico → reorganización familiar |
| De reciprocidad | Dos categorías se retroalimentan | A → B → A | Carga emocional → aislamiento → carga emocional |
El mapa debe leerse de izquierda a derecha y de arriba abajo, con la categoría central en el centro si la hay. Las flechas de flujo deben etiquetarse con la naturaleza de la relación, no solo con la dirección. Un mapa con flechas sin etiqueta es ambiguo y no permite defender la teoría ante un evaluador.
5.2. Criterios para validar una red conceptual
Una red conceptual no se valida por su acabado estético, sino por su capacidad de sostenerse en los datos y de dialogar con la teoría previa. Los criterios de validación que un analista cualitativo debe poder aplicar son:
- Ajuste (fit): las relaciones representadas tienen evidencia en los datos (extractos, memos, tablas).
- Relevancia: la red responde a la pregunta de investigación y aporta algo a la literatura existente.
- Funcionabilidad: la red permite explicar casos que no fueron la base de sustentación del análisis.
- Modificabilidad: la red puede revisarse si nuevos datos la desafían.
- Parsimonia: la red es lo bastante simple para ser comunicada y lo bastante compleja para capturar el fenómeno.
Estos cinco criterios provienen de la tradición de Glaser y Strauss (1967) y han sido recuperados por Charmaz (2014) y por la literatura latinoamericana (Sandoval Casilimas, 1996). Si tu red cumple los cinco, puedes presentarla como resultado. Si no los cumple, todavía es un borrador.
5.3. La devolución a comunidades
En la tradición latinoamericana de investigación cualitativa, Fals Borda insistió en que las categorías y la red conceptual no son propiedad del investigador: deben devolverse a las comunidades que participaron en el estudio para que las validen, las cuestionen o las enriquezcan. Esta práctica no es solo ética: es epistemológica, porque las comunidades suelen tener conocimiento sobre el fenómeno que el marco teórico del investigador no captura. Una categoría construida solo desde la teoría académica puede pasar por alto dimensiones que las personas participantes conocen bien.
La devolución puede hacerse en talleres, en reuniones comunitarias, en informes accesibles o en cartillas. En cada caso, debe documentarse: qué dijeron las comunidades, qué se modificó en la red a partir de sus aportes, qué se mantuvo y por qué.
5.4. Custodia y archivo de los memos y matrices
En Colombia, la Ley 1581 de 2012 regula el tratamiento de datos personales, lo cual incluye memos analíticos, matrices con extractos y tablas de saturación que contengan información identificable. Estos productos analíticos deben custodiarse en condiciones que resguarden la confidencialidad, y su conservación debe estar prevista en el consentimiento informado. Si tu investigación es pública, debes prever un repositorio protegido para los memos y matrices que sustentan tus categorías; si es privada, debes documentar la cadena de custodia y los plazos de retención.
- Distinguir código (etiqueta sobre un segmento) de categoría (agrupación con nombre teórico, propiedades y dimensiones).
- Recordar que la jerarquía va de código descriptivo a categoría central, pasando por subcategoría y categoría conceptual.
- Citar a Strauss y Corbin (1990) para la noción de propiedad y dimensión.
- Citar a Glaser y Strauss (1967) para método comparativo constante y saturación teórica.
- Citar a Charmaz (2014) para la simplificación a dos ciclos y la documentación de la saturación con memos.
- Citar a Morse (1995) para la diferencia entre saturación teórica y empírica.
- Citar a Miles, Huberman y Saldaña para los tipos de matrices.
- Citar a Denzin para los planos de triangulación.
- Recordar a Sandoval Casilimas (1996) y Fals Borda para la tradición latinoamericana.
- Evitar las tres trampas más marcadas: confundir listado con análisis, confundir N fijo con saturación, fusionar por intuición sin propiedades.
- En una matriz, cada th debe tener estilo inline
background:#2563eb;color:#fff;hyphens:none. - Una categoría central debe integrar las demás y permitir hipótesis sustantivas.
Autoevaluación 1. ¿Cuál es la diferencia operativa entre un código y una categoría?
Un código es una etiqueta que nombra un patrón en un segmento concreto; por sí mismo no explica ni dialoga con teoría. Una categoría agrupa varios códigos bajo un nombre con carga teórica, describe sus propiedades y dimensiones, y se vincula a otras categorías. El ascenso de código a categoría exige comparar, elevar el nivel de abstracción del lenguaje y verificar los criterios de coherencia semántica, recurrencia, saturación parcial, relevancia y capacidad de diálogo.
Autoevaluación 2. ¿Cómo se demuestra saturación teórica en un parcial?
Con una tabla de saturación entrevista por entrevista donde registras si cada categoría recibe códigos nuevos. Cuando tres entrevistas seguidas no aportan propiedades nuevas a una categoría, esa categoría se considera saturada en ese corpus. Acompañar la tabla con memos comparativos donde anotas qué aporta cada nueva entrevista al esquema. En ningún caso se demuestra con un N fijo de antemano ni con un cronograma.
Autoevaluación 3. ¿Qué cuatro planos de triangulación propuso Denzin y para qué sirve cada uno?
Denzin propuso triangular datos (entrevistas, observaciones, documentos), métodos (cualitativos con cuantitativos si los hubiera), investigadores (codificadores independientes que comparan sus codificaciones) y teorías (marcos interpretativos distintos que ponen a dialogar los mismos datos). La triangulación permite mostrar convergencia, complementariedad o divergencia entre planos y fortalece la defensibilidad del análisis.
Autoevaluación 4. ¿Qué condiciones debe cumplir una categoría central?
Aparece en la mayoría de los casos; explica las variaciones entre casos; integra las demás categorías en un todo coherente; tiene densidad teórica; es lo bastante abstracta para transferirse a otros contextos próximos; y permite formular hipótesis sustantivas con sus condiciones de variación. Si una categoría no cumple las seis condiciones, todavía no es categoría central: es una categoría más entre las demás.